¿Hasta cuándo el mundo va a tolerar el genocidio de Israel en Gaza?
La Franja de Gaza no sólo atraviesa un genocidio, sino también una de las peores crisis humanitarias de su historia reciente. Organismos internacionales, organizaciones de derechos humanos y expertos de la ONU vienen alertando desde hace meses que las acciones militares de Israel contra la población palestina podrían encuadrarse en la figura de genocidio, dada la magnitud de las víctimas …
La Franja de Gaza no sólo atraviesa un genocidio, sino también una de las peores crisis humanitarias de su historia reciente. Organismos internacionales, organizaciones de derechos humanos y expertos de la ONU vienen alertando desde hace meses que las acciones militares de Israel contra la población palestina podrían encuadrarse en la figura de genocidio, dada la magnitud de las víctimas civiles, el bloqueo absoluto de suministros básicos y la destrucción sistemática de infraestructura vital.
Según cifras difundidas por el Ministerio de Salud de Gaza, decenas de miles de palestinos —en su mayoría mujeres y niños— perdieron la vida desde el inicio de la ofensiva. A ello se suman cientos de miles de heridos, desplazados internos y familias que sobreviven en condiciones de extrema precariedad, sin acceso adecuado a agua potable, electricidad, alimentos ni medicamentos.
Como publicó oportunamente Tribuna de Periodistas, la ONU calificó la situación como una “catástrofe humanitaria sin precedentes”. Varios relatores especiales advirtieron en los últimos tiempos que el castigo colectivo impuesto sobre la población de Gaza podría constituir un crimen de lesa humanidad.
En paralelo, juristas internacionales y académicos comenzaron a hablar abiertamente de un “proceso genocida”, señalando que existe una intención deliberada de destruir a un grupo nacional en parte o en su totalidad.
Israel, por su parte, sostiene que su operación tiene como objetivo desarticular a Hamás, responsable de los ataques del 7 de octubre. Sin embargo, las críticas se multiplican debido a la desproporción en la respuesta militar y al impacto directo sobre la población civil.
El bloqueo que impide la entrada de ayuda humanitaria y la destrucción de hospitales, escuelas y refugios intensificaron las acusaciones de crímenes de guerra.
Mientras tanto, en distintas capitales del mundo se multiplican las protestas en repudio a los ataques y en solidaridad con el pueblo palestino. Gobiernos de América Latina, África y Asia llamaron a poner fin a la ofensiva y abrir corredores humanitarios urgentes. Incluso en países aliados de Israel, como Estados Unidos o la Unión Europea, crece la presión de la sociedad civil para que sus dirigentes adopten una postura más firme.
El futuro inmediato es incierto. Lo único claro es que Gaza atraviesa un drama humanitario que quedará marcado en la memoria colectiva, y que las denuncias de genocidio contra Israel ya comenzaron a abrir un debate global sobre la responsabilidad de la comunidad internacional frente a crímenes que, según el derecho internacional, nunca prescriben.


