Alerta créditos: crecen los morosos y alcanzan su nivel más alto en 15 años

El sistema financiero argentino enfrenta un momento complicado, marcado por el desconcierto social y el mayor nivel de incumplimiento de pagos de la última década y media. La tasa de mora escaló en junio de 2025 al 5,2% del total de créditos otorgados, una cifra que enciende la preocupación por ser la más elevada desde …

Raúl Pedone
Secretario General de Redacción Mendoza Today
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El sistema financiero argentino enfrenta un momento complicado, marcado por el desconcierto social y el mayor nivel de incumplimiento de pagos de la última década y media. La tasa de mora escaló en junio de 2025 al 5,2% del total de créditos otorgados, una cifra que enciende la preocupación por ser la más elevada desde la crisis financiera global de 2008, según revelan los últimos datos oficiales.

Las proyecciones a futuro no ofrecen demasiado alivio, según se desprende de una publicación de BAE Negocios. Analistas y especialistas del sector financiero prevén que este, si no se toman medidas, indicador de riesgo crediticio podría llegar a su tendencia ascendente en los próximos meses.

Esta situación presiona con fuerza la rentabilidad de los bancos tradicionales, pero golpea con una crudeza aún mayor a los nuevos jugadores del ecosistema fintech, más expuestos al crédito de consumo.

El origen del problema es una confluencia de factores. Durante el último año, las entidades financieras lanzaron una agresiva campaña crediticia para ampliar su base de clientes y capitalizar el esperado repunte económico postpandemia.

Sin embargo, los expertos aseguran que el escenario macroeconómico no acompañó esa apuesta. Una porción significativa de quienes tomaron préstamos enfrentó la pérdida de empleo, el congelamiento de sus salarios o aumentos que quedaron muy por debajo de la inflación.

Alerta créditos: crecen los morosos y alcanzan su nivel más alto en 15 años

A esta erosión del poder adquisitivo se sumaron fuertes subas en las tarifas de transporte y servicios básicos como la luz y el gas, reduciendo drásticamente el ingreso disponible de los hogares.

El contexto actual también presenta un quiebre cultural. Históricamente, en Argentina, la alta inflación tendía a “licuar” las deudas en pesos, volviéndolas más manejables con el paso del tiempo.

Cuando el crédito fue una trampa

Este fenómeno se ha interrumpido. La relativa estabilización de los precios ha dejado a muchas familias atrapadas con créditos que ya no pierden valor real y, por el contrario, representan una carga cada vez más pesada en sus presupuestos mensuales.

El resultado es una combinación negativa: ingresos debilitados, gastos fijos en aumento y deudas que se sienten más grandes que nunca, empujando a miles de personas al incumplimiento.

Las cifras reflejan esta tensión. Mientras la mora promedio del sistema es del 5,2%, las fintech, que irrumpieron con esquemas más flexibles para créditos personales, exhiben ratios que duplican y hasta triplican ese promedio.

Otro elemento clave agrava la crisis: la rentabilidad del propio negocio bancario. Con la obligación de ofrecer tasas de plazo fijo cercanas al 50% anual para retener depósitos —muy por encima de la inflación proyectada del 25/30%—, los márgenes de intermediación de los bancos se han reducido.

Frente a este escenario, muchas entidades han optado por refugiar su liquidez en la compra de bonos y letras del Estado, que ofrecen retornos más atractivos y seguros que los préstamos al sector privado.

El impacto ya se observa en los balances de las entidades. Los grandes jugadores del sistema cuentan con mayor capacidad para absorber la presión, pero los bancos más pequeños y las fintech enfrentan un futuro complicado.

Créditos, clase media, clase baja

En este delicado contexto, una encuesta de Zentrix Consultora desnuda el pulso social: más de la mitad de los argentinos se autopercibe dentro de la clase baja o media baja.

El mismo estudio revela que el 40,5% califica su situación económica personal como “mala” o “muy mala”. Y la visión sobre el país es poco optimista: el 64% evalúa la situación nacional de forma negativa.

La desconfianza se extiende a las cifras oficiales. Según Zentrix, un contundente 67,4% de los encuestados afirmó que los datos del INDEC no reflejan el aumento real del costo de vida.

Entre las principales preocupaciones ciudadanas, la situación económica y la inflación lideran con un 28,5%, seguidas de cerca por la corrupción (22,3%) y el desempleo (16%).

Finalmente, la encuesta indagó sobre los sectores más favorecidos por las políticas actuales. La respuesta fue categórica: el 67,8% señaló a la “clase alta” como la gran beneficiada por las medidas del Gobierno.

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