Nada personal con Lospennato: Milei miente y enarbola la bandera de Ficha Limpia
El presidente Javier Milei insiste en que el proyecto Ficha Limpia fue impulsado por él, algo que ciertamente fue criticado teniendo en cuenta que se trató de una iniciativa que lleva años de pelea de parte de la sociedad civil. Fueron numerosos los pedidos que se hicieron al respecto para que ahora el proyecto sea …
El presidente Javier Milei insiste en que el proyecto Ficha Limpia fue impulsado por él, algo que ciertamente fue criticado teniendo en cuenta que se trató de una iniciativa que lleva años de pelea de parte de la sociedad civil.
Fueron numerosos los pedidos que se hicieron al respecto para que ahora el proyecto sea tratado en el Congreso. Es un reclamo que se gestó en el 2016 y tomó impulsó parlamentario en 2017, mucho antes de que el jefe de Estado pensara siquiera en incursionar en política.
En una entrevista con Neura, sostuvo que “los ñoños republicanos, que son unos imbéciles hipócritas porque a mí me reclaman, típico de ñoño republicano: ‘ay, no saca ficha limpia’”, en en referencia al PRO.
Lo cierto es que hay una realidad innegable, y es que Silvia Lospennato, guste o no, fue la que alzó la bandera de Ficha Limpia cuando estaba prendida fuego y nadie quería recogerla. Lo propio puede decirse de Gastón Marra, el hombre que le dio difusión y hasta llegó al punto de presionar al Congreso –hablando en términos institucionales y no antidemocráticos- para que la ley sea aprobada.
Es en ese sentido que Milei queda en ridículo al jactarse de su participación en el avance del proyecto, sobre todo porque fue el responsable de su dilación. Culpa a los medios y sostiene que operan para hacerlo quedar mal junto a su hermana Karina y a Santiago Caputo.
Pero no es todo, porque ciertamente tuvo el afán de asegurar que el ministro de Defensa Luis Petri le hizo las mejoras que pidió a la iniciativa. Algo totalmente falso porque de hecho el mendocino cree en una ley mucho más dura.
El funcionario salió a bancar a Milei en público, y aseguró también que es gracias a él que el proyecto pueda ser tratado en el Congreso, pero en privado sabe que no es el mejor. Y dicho sea de paso, ¿cuáles son esas “mejoras”?
¿El plazo de 180 días de distancia que debe haber entre una condena de segunda instancia u una elección para que el sentenciado no pueda presentarse? ¿O el hecho de que una condena en primera instancia no alcance?
Esas “mejoras” de las que habla el presidente no parecen ser tales, por el contrario, benefician en cierto punto a los funcionarios bajo la lupa de la justicia que pretenden ser electos para cargos nacionales.
Por otra parte, resulta llamativo que se trate de “ñoños republicanos” a los dirigentes del PRO teniendo en cuenta que si el proyecto salió fue gracias al apoyo de justamente el partido amarillo. Llama la atención, asimismo, que hable de una jugada sucia por parte del partido liderado por Mauricio Macri sin dar ninguna especificación. ¿Qué sabe el presidente que no quiere decir?
Un dato de color: este miércoles, se llegó al quorum con un número bastante ajustado. Quienes dieron luz verde fueron todos los bloques no kirchneristas y solo hubo una ausencia al momento de iniciar el debate y fue el de la senadora libertaria Ivana Arrascaeta.
Un proceso de convencimiento
La actitud del presidente y de varios de sus funcionarios queriendo adueñarse de la bandera de Ficha Limpia, y enarbolarla como propia, no es más que una necesidad de correr de la centralidad de la discusión a Silvia Lospennato.
Es una cuestión electoral, se entiende, como también que en el amor, la guerra y la política todo se vale. En un año donde Lospennato resulta ser la cabeza del PRO en las elecciones porteñas, no resulta ilógico que se le intente quitar mérito.
Dicho sea de paso, no es casual que las autoridades del Senado de la Nación, con Victoria Villarruel a la cabeza, no le hayan permitido a la diputada presenciar el debate, como tampoco se lo permitieron a Gastón Marra.
Esto demuestra no solo que no quieren darle centralidad al PRO en el marco de esta iniciativa, sino que tampoco se la quieren adjudicar a la sociedad toda, que viene peleando desde 2016 para tener una ley que finalmente, encima, es bastante laxa con los candidatos.
“Mandé una nota para poder presenciar la votación, pero decidieron no autorizar a nadie”, dijo la diputada al diario La Nación. Y sumó: “Lo que más me duele es que no hayan autorizado ni siquiera al movimiento ciudadano”.
Quién tampoco pudo estar presente fue la periodista Fanny Mandelbaum, que formó parte, junto con Marra, del movimiento ciudadano que impulsó hasta el hartazgo el debate de la iniciativa.
De hecho, el propio Gastón Marra hizo una publicación, muy enojado con Villarruel en la que pueden vese varias fotos de mujeres militando la norma. “A ellas que luchan en las calles desde el 2018 no las van a dejar entrar al Senado? Ah cierto que anoche me contaron que senadores invitaron a políticos del interior (que nada hicieron por Ficha Limpia para figuretear adentro”, espetó.
La idea es la repetición constante. “Miente, miente que algo quedará”. Si los funcionarios, si Milei, si los fanáticos libertarios y si las cuentas anónimas insisten en que el proyecto fue impulsado por el presidente, algunos van a terminar creyendo la mentira.


