Las Heras también prohíbe la tracción a sangre: ¿Qué ocurre con los caballos rescatados en Mendoza?

En un paso significativo hacia la protección del bienestar animal y la modernización de sus prácticas tradicionales, la Municipalidad de Las Heras, anunció la aprobación de una ordenanza que prohíbe la tracción a sangre en el departamento. La medida, que busca reducir el uso de caballos en condiciones que podrían poner en riesgo su salud …

En un paso significativo hacia la protección del bienestar animal y la modernización de sus prácticas tradicionales, la Municipalidad de Las Heras, anunció la aprobación de una ordenanza que prohíbe la tracción a sangre en el departamento.

La medida, que busca reducir el uso de caballos en condiciones que podrían poner en riesgo su salud y bienestar, forma parte de un plan integral que contempla también la transformación de esta actividad hacia medios de transporte más modernos y seguros.

La iniciativa fue sancionada en el Concejo Deliberante local tras un proceso de consulta y análisis de la situación actual en la comunidad.

La ordenanza establece que, en un plazo determinado, los propietarios de caballos que actualmente utilizan la tracción a sangre deberán realizar una transición voluntaria hacia bicicletas o motos, opciones que además aportan a la movilidad sustentable y a la reducción de la huella ecológica del departamento.

Antes de implementar estos cambios, la Municipalidad llevará a cabo un censo para identificar la cantidad de equinos en esta situación en el departamento.

Este relevamiento es fundamental para diseñar estrategias de asistencia, capacitación y apoyo a los propietarios que deseen adaptar sus medios de transporte, promoviendo así una transición ordenada y respetuosa.

Tracción a sangre: ¿qué ocurre con los caballos rescatados?

Un informe reciente de Unidiversidad advierte que a pesar de que en Mendoza existen ordenanzas municipales que prohíben la tracción a sangre, aún persiste la problemática de la protección y el destino adecuado de los equinos utilizados en esta actividad.

Si bien algunos municipios de Mendoza han logrado avances importantes en la lucha contra la tracción a sangre, otros aún enfrentan dificultades en la implementación efectiva de las normativas.

En varias comunas, se han establecido programas de adopción o reubicación de los equinos rescatados, brindando una salida digna y controlada para estos animales. Sin embargo, en otros lugares, las acciones se limitan al decomiso de los carros y animales sin un plan de contención ni seguimiento a largo plazo.

Municipios como Ciudad, Godoy Cruz y Luján de Cuyo han avanzado notablemente en la erradicación de esta práctica, implementando políticas y programas que buscan reducir la explotación animal y promover alternativas sostenibles. Estas localidades han desarrollado campañas de sensibilización, programas de adopción y centros de rescate que garantizan un destino digno para los caballos rescatados.

En contraste, en Guaymallén la situación todavía presenta deficiencias en la aplicación de las normativas, lo que deja a los caballos en un limbo legal y sin un destino claro tras ser rescatados. La falta de un plan integral y coordinado en esta comuna genera incertidumbre tanto para los animales como para las organizaciones protectoras, que deben afrontar desafíos adicionales para garantizar su bienestar.

Organizaciones como la Protectora de Equinos Mendocinos Podemos Ayudarlos (Pempa) advierten que, tras ser rescatados de su labor como carreteleros, muchos caballos y mulas enfrentan situaciones de abandono, en refugios saturados, o sin programas integrales que aseguren su bienestar.

Las Heras también prohíbe la tracción a sangre: ¿Qué ocurre con los caballos rescatados en Mendoza?
Asociación Pampa

La ausencia de una ley provincial unificada y de una política de protección efectiva agrava la situación, dejando a estos animales sin una protección adecuada cuando dejan de ser explotados.

Aunque existen iniciativas de rescate y rehabilitación, los recursos y las acciones aún son insuficientes. La falta de infraestructura, junto con la carencia de un plan provincial que garantice la reubicación y cuidados de los equinos rescatados, plantea un desafío importante para las autoridades y las organizaciones protectoras.

Falta de infraestructura y un plan provincial

Oscar Mellado, abogado ambientalista, señaló que uno de los principales problemas tras el rescate de caballos es la ausencia de un programa de contención y una infraestructura adecuada a nivel provincial.

“Muchos municipios prohíben la tracción a sangre, pero no tienen un plan claro sobre qué hacer con los animales una vez rescatados. Se necesita un programa que garantice su bienestar y evite su reincidencia en situaciones de maltrato”, afirma Mellado.

El especialista advierte que abandonar estos animales en refugios sin recursos o entregarlos a propietarios sin control puede poner en riesgo tanto a los animales como a la comunidad. “Si retiramos a los caballos sin asegurar que tendrán una vida digna, solo estamos condenándolos a otro sufrimiento”, concluye.

Este panorama evidencia la necesidad urgente de políticas integrales y coordinadas en Mendoza, que no solo prohíban la tracción a sangre, sino que también establezcan mecanismos efectivos de protección, rescate y reubicación de los equinos, garantizando su bienestar a largo plazo y evitando que vuelvan a ser víctimas del maltrato.

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