El timador expuesto por Mendoza Today fue imputado por “estafa genérica” a una veintena de personas
El pasado 18 de febrero, Diario Mendoza Today expuso en exclusiva las trapisondas de Jorge Alejandro Quiroga, un maipucino acusado junto a su pareja, Lorena Ruarte, de haber estafado a varias docenas de mendocinos a través de un esquema Ponzi que prometía hasta el 12% mensual en dólares. El caso escaló a niveles impensados: no sólo llegó …
El pasado 18 de febrero, Diario Mendoza Today expuso en exclusiva las trapisondas de Jorge Alejandro Quiroga, un maipucino acusado junto a su pareja, Lorena Ruarte, de haber estafado a varias docenas de mendocinos a través de un esquema Ponzi que prometía hasta el 12% mensual en dólares.
El caso escaló a niveles impensados: no sólo llegó a las páginas de otros medios, sino que también provocó la imputación del propio Quiroga por parte de la fiscalía de Delitos Económicos por haber engañado a una veintena de personas. Las pérdidas, según los denunciantes, superarían el millón de dólares.
“Era un genio. Tenía mucha habilidad para armar todo un esquema, cuando te convencía a vos, el sabía que ibas a recomendarlo, entonces se iban multiplicando los inversores. Siempre te invitaba a fiestas donde estaba su hijita, su familia política, vos no te imaginabas que un tipo que era tan transparente en realidad te estaba estafando”, explicó uno de los timados a Diario UNO en las últimas horas.
Dentro del esquema de inversiones que prometía, las ganancias oscilaban entre el 2% mensual en dólares y, en su punto máximo, un 12%. Algunos de los presuntos estafados relataron que Quiroga llegó a mencionar rendimientos del 20%, una cifra que decidieron no aceptar por lo poco creíble que les parecía.
Como reveló Mendoza Today, para convencer a los incautos, supo usar de “front” una estación YPF de su suegro, a cuyos efectos explicaba que entraba en licitaciones de bonos privados por ser propietario de la estación y que por eso obtenía rentabilidad.
Sin embargo, todo terminó siendo un fraude, que quedó expuesto en puntuales denuncias en la Justicia y una página de Facebook donde hacen catarsis periódicamente los propios damnificados.


