Un proyecto de ley busca eliminar la discriminación de perros por la raza en Mendoza
Hace un par de años que la política en general, sin distinción de partidismos políticos, se metió en el barro del maltrato animal. Ello cada vez, y con el paso del tiempo, con mayor fuerza. Es así que se llegó a plantear en la provincia de Mendoza la Ley Ágata de parte de la diputada …
Hace un par de años que la política en general, sin distinción de partidismos políticos, se metió en el barro del maltrato animal. Ello cada vez, y con el paso del tiempo, con mayor fuerza.
Es así que se llegó a plantear en la provincia de Mendoza la Ley Ágata de parte de la diputada del PRO Laura “Lula” Balsells Miró. Se trata de una iniciativa que busca endurecer las penas contra aquellas personas que atenten contra los animales.
En esa misma línea, el diputado de Mejor Mendoza Mauro Giambastiani presentó un proyecto que busca definir un marco normativo integral para la protección de los perros, sin distinción de raza, con el fin de garantizar su bienestar y su integración armoniosa a la sociedad.
“La protección y el bienestar de los animales, especialmente de los perros, es una cuestión de creciente relevancia en la sociedad contemporánea. En Mendoza, como en muchas otras regiones, el vínculo entre los seres humanos y los animales ha evolucionado, pasando de una visión utilitaria a una perspectiva de respeto y cuidado integral hacia sus necesidades físicas, psicológicas y emocionales. Los perros, como compañeros fieles y miembros de las familias, requieren de un marco normativo que asegure su bienestar, reconociendo sus derechos y promoviendo su trato digno”, fundamentó el legislador mendocino.
Según explicó el propio Giambastiani, la iniciativa “se orienta a establecer un conjunto de normas que regulen la protección de los perros en la provincia de Mendoza, sin distinción de raza, edad, tamaño o condición, promoviendo una igualdad de trato y asegurando que todos los perros tengan acceso a un entorno seguro, saludable y respetuoso”.
“La ley reconoce que la protección de los perros no se limita únicamente a su integridad física, sino que también debe comprender su bienestar emocional y psicológico, dado que estos animales, al igual que los seres humanos, experimentan necesidades afectivas que deben ser atendidas para su desarrollo pleno. Asegurar un ambiente adecuado para su integración en la sociedad no solo implica evitar el maltrato y la negligencia, sino también fomentar su socialización y convivencia armoniosa en espacios urbanos y rurales”, explicitó.
“Asimismo, esta ley subraya la importancia de erradicar prácticas discriminatorias basadas en la raza de los perros. En lugar de promover estigmas que perpetúan la violencia y la exclusión, se busca instaurar políticas inclusivas que favorezcan el respeto mutuo entre seres humanos y animales, y que promuevan la el cuidado responsable de los mismos”, subrayó.
En el paper mencionado, hace referencia a la discriminación de perros que, aunque tienen como objetivo la seguridad pública, aclara que no existe un abordaje adecuado al problema y no es efectiva para evitar ataques o incidentes.
Por tanto, las mismas, según el diputado, generalizan y estigmatizan razas, ignoran el comportamiento del dueño y obstaculizan la adopción. También plantea que se hace un desvío de recursos equivocado, enfocado en la regulación de razas en vez de la educación de los perros.
Por todo lo antedicho, el proyecto solicita no discriminar por raza, conseguir la protección y el bienestar de los perros, así como también generar concientización en los dueños para el cuidado de sus mascotas.
También plantea una serie de lineamientos relacionados con las condiciones del cuidado, la responsabilidad de cuidadores y criaderos de cualquier raza; y la vacunación y el control sanitario, así como la educación y sociabilización como responsabilidad de los dueños.
En cuanto a las penas por el incumplimiento, de ser aprobada la Ley, “incluyendo la discriminación por raza, el cuidado irresponsable o el maltrato animal, podrá ocasionar sanciones administrativas como multas, decomiso del animal, e incluso prohibición de tenencia de animales en el futuro”.
“Responsabilidad Penal: En casos de maltrato o situaciones que impliquen peligro para la salud o la vida del perro, los responsables podrán ser sometidos a procesos judiciales con penas que incluyen prisión, multas y otros tipos de sanciones conforme a las leyes y reglamentaciones vigentes”, remarca el paper.


