ATE Mendoza advierte que el Régimen 38 “es una reforma laboral encubierta” para el sector Salud

La secretaria adjunta de ATE y CTA Autónoma Mendoza, Adriana Iranzo, encendió las alarmas dentro del sistema sanitario provincial al afirmar que el Régimen 38, impulsado por el Gobierno para reemplazar al actual Régimen 27, “no es un avance para los trabajadores, sino una reforma laboral aplicada al sector de la Salud, con una pérdida …

La secretaria adjunta de ATE y CTA Autónoma Mendoza, Adriana Iranzo, encendió las alarmas dentro del sistema sanitario provincial al afirmar que el Régimen 38, impulsado por el Gobierno para reemplazar al actual Régimen 27, “no es un avance para los trabajadores, sino una reforma laboral aplicada al sector de la Salud, con una pérdida masiva de derechos”.

Según explicó la dirigente sindical, el Ejecutivo continúa avanzando con políticas que —a su entender— significan ajuste y retroceso en derechos para los trabajadores estatales. En ese marco, recordó que el Gobierno firmó recientemente un Convenio Colectivo de Trabajo con ATSA para el Régimen 15, acuerdo que ATE rechazó por considerarlo “regresivo”. Ahora, sostiene, se intenta replicar la misma estrategia con los médicos.

Iranzo, odontóloga y trabajadora del Régimen 27, sostuvo que el nuevo esquema salarial presentado como una mejora “es, en realidad, exactamente lo contrario”.

Pérdida de derechos y ausencia de paritarias

La dirigente detalló que quienes acepten pasarse al Régimen 38 pierden el Convenio Colectivo de Trabajo vigente, y con ello, la participación paritaria. “El Gobierno pasa a decidir unilateralmente cuánto ganás”, enfatizó.

A eso se suma —según denunció— la pérdida de estabilidad laboral: el trabajador queda como interino permanente, sin posibilidad de pase a planta y con riesgo de ser trasladado “a cualquier punto de la provincia” sin capacidad de decisión.

También quedarían afectados derechos habituales de cualquier régimen estatal:

  • licencias,

  • vacaciones,

  • antigüedad,

  • clases,

  • reconocimiento jubilatorio,

elementos que, aseguró, pasan a quedar en manos de jefes designados políticamente.

Otro punto crítico señalado por Iranzo es la pérdida del derecho a defensa. “Con una nota te pueden echar, porque ni siquiera esperan a que un sumario quede firme”, afirmó.

“Prometen más salario, pero es falso”

Uno de los argumentos oficiales para promover el traslado al nuevo sistema es la promesa de un ingreso mayor. Sin embargo, Iranzo calificó esa oferta como “un fabuloso engaño patronal”.

Explicó que el Régimen 38 fija un salario base mínimo y que el resto depende de la productividad, basada en:

  • cantidad de pacientes atendidos,

  • evaluaciones de desempeño realizadas por jefes de área,

  • y la decisión política de la gestión respecto de cuánto pagar.

En otras palabras, señaló, el salario queda “a criterio del Gobierno y de los jefes de turno”.

Según ATE Mendoza, los médicos que ya aceptaron el cambio “hoy están sin estabilidad, sin carrera, sin derechos y con un sueldo variable que castiga al que no se somete”.

Un escenario que, para el sindicato, disciplina y precariza

Para Iranzo, el Régimen 38 forma parte de “una maniobra de disciplinamiento” dentro de una política más amplia de ajuste. Criticó que se aplique este modelo sobre trabajadores que cumplen funciones esenciales para la población: “Ellos dejan su vida por salvar a la de los demás, mientras el Gobierno les devuelve un deterioro alarmante en sus condiciones laborales y salariales”.

ATE Mendoza reiteró su llamado a los profesionales de la Salud para que no acepten el traspaso y mantengan el Régimen 27, al que consideran “la única herramienta que garantiza derechos conquistados durante años”.

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