“Vemos una tendencia preocupante”: Cobos analizó el uso excesivo de los DNU por parte de Milei
En el marco de la sesión que se está llevando a cabo en la Cámara de Diputados de la Nación, y en la que la oposición intenta limitar los decretos de necesidad y urgencia (DNU), el mendocino Julio Cobos analizó el uso excesivo de este mecanismo por parte del presidente Javier Milei. Durante su alocución, …
En el marco de la sesión que se está llevando a cabo en la Cámara de Diputados de la Nación, y en la que la oposición intenta limitar los decretos de necesidad y urgencia (DNU), el mendocino Julio Cobos analizó el uso excesivo de este mecanismo por parte del presidente Javier Milei.
Durante su alocución, el mendocino se mostró a favor de lograr un equilibrio entre las atribuciones entre los poderes del Estado y de limitar la utilización de los cuestionados DNU.
“Nuestra Constitución establece un sistema de gobierno representativo, republicano y federal, con tres poderes —Ejecutivo, Legislativo y Judicial— y con atribuciones muy claras para evitar interferencias, pero sí garantizar mecanismos de contrapeso y control de un poder hacia otro”, lanzó el también ex vicepresidente de la Nación.
Y sostuvo que el hiperpresidencialismo argentino se da en base a las excepciones que la Constitución otorga al Ejecutivo, y precisó que estas deben mantenerse dentro de los límites estipulados. “El artículo 76 de la Constitución prohíbe la delegación legislativa en el Poder Ejecutivo, salvo en materias determinadas de administración o de emergencia pública, y dentro de un plazo fijado. Esa es una primera excepción. La otra se da en los DNU, que sólo pueden dictarse cuando circunstancias excepcionales impiden seguir los trámites ordinarios para la sanción de las leyes. Es decir, deben ser excepcionales y no la normalidad de la regla”, remarcó.
A su entender, los DNU alteran el principio bicameral, ya que es muy rápido el proceso con el que adquieren validez. “Mientras una ley común atraviesa un proceso de comisiones, sesiones en ambas cámaras y eventuales vetos, un DNU entra en vigencia desde su emisión por parte del Poder Ejecutivo. Por eso, debemos equilibrar esta excepcionalidad y darle al DNU la misma jerarquía y control que tiene una ley tradicional“, dijo.
En otro pasaje de su discurso, exhibió cifras que reflejan el uso abusivo por parte de esta herramienta: “En lo que va del año se sancionaron 17 leyes, de las cuales 7 fueron vetadas, y se emitieron 29 DNU. Es decir, prácticamente tres decretos por cada ley. Entre 2011 y 2025, sin contar el actual gobierno, la proporción era de tres leyes por cada DNU. Néstor Kirchner emitió 83 DNU por año; Cristina Fernández, 10; Mauricio Macri, 18; Alberto Fernández, 46; y Javier Milei, 42. Vemos una tendencia preocupante”.
Además, hizo hincapié en la necesidad de transparentarlos alcances de la “necesidad y urgencia” que permite el dictado de estos decretos: “No hemos regulado qué se entiende por necesidad y urgencia. Puede haber situaciones excepcionales —como una catástrofe, una inundación o una crisis económica grave— que justifiquen un DNU. Pero fuera de esos casos, deben volver a ser lo que la Constitución quiso que fueran: una herramienta excepcional”.
Por último, el mendocino señaló que esta reforma plantea un paso adelante en la institucionalidad: “Esto es un avance. Le da al Congreso la posibilidad de equilibrar la relación entre los poderes y reafirma el principio de que las excepciones no pueden convertirse en la regla. Se trata de fortalecer la República”.


