Un mendocino en primera persona: emigrar a España no es para cualquiera
Emigrar no es para cualquier persona. Y mucho menos si el destino elegido es España. Para muchos argentinos que quieren irse del país en busca de una mejor vida el primer destino que se les viene a la cabeza es, lógicamente, España. Las razones son muy obvias: se habla el mismo idioma y se comparte gran …
Emigrar no es para cualquier persona. Y mucho menos si el destino elegido es España. Para muchos argentinos que quieren irse del país en busca de una mejor vida el primer destino que se les viene a la cabeza es, lógicamente, España. Las razones son muy obvias: se habla el mismo idioma y se comparte gran parte de las costumbres y estilo de vida, por lo que el futuro inmigrante puede pensar que es el lugar ideal.
Vivo en España hace 4 años y, tras un periodo de transición de recién llegado a ser residente y “uno más” buscando ganarse la vida, pude notar como realmente funciona este país y lo que tiene para ofrecer. Es decir, pude corroborar a ciencia cierta si realmente es un destino recomendable para emigrar desde Argentina.
Aunque muchos me vayan a criticar o llamarme quejoso, debo decir que entre Argentina y España no hay casi diferencias. Tanto en lo bueno -paisajes, gente, comida- como en lo no tan agradable. Si, aunque parezca increíble.
Más allá de cada situación personal es distinta y que cada emigrante construye su presente en base a lo que sabe y quiere hacer de su vida, existen 5 razones por las que creo que emigrar a España no es una buena idea y que he corroborado a lo largo de estos años.
Sueldos bajos y costo de vida cada vez más alto
Los sueldos en España son bajos en comparación con otros países europeos, y el costo de vida, especialmente en ciudades grandes y con más oportunidades laborales como Barcelona, Madrid o Valencia, es alto. Muchos españoles no llegan a fin de mes si cobran menos que el sueldo mínimo.
Existe la opción de vivir en ciudades más pequeñas y alejadas de las grandes urbes, donde los precios son mucho más asequibles. Pero hay una desventaja: casi no ofrecen oferta laboral diversificada.
Dificultad para conseguir alquiler en España
Encontrar alojamiento al llegar al país puede ser complicado debido a los altos precios y las exigencias de los propietarios: a menudo piden varios meses de alquiler por adelantado, que ya tengas una antigüedad laboral de varios meses y con sueldo alto (imposible para el recién llegado) y que pagues un caro seguro por si un día dejases de pagar.
A esto hay que sumar el lógico miedo de los propietarios a los okupas, un verdadero flagelo sin control. Entonces, ¿Cuál es la opción más común? Alquilar una habitación en un casa y compartir tu día a día con desconocidos, generalmente inmigrantes. Una situación que les toca vivir, incluso, a los propios españoles que quieren independizarse.
Precariedad laboral y desempleo
La precariedad laboral ya es una “marca registrada” española y un verdadero cáncer que afecta al país desde hace años y dista de mejorar, por más parches que ponga el gobierno de Pedro Sánchez.
España es un país turístico y realmente está activo durante los meses de verano. El resto del año, ¡que Dios te ayude para conseguir trabajo! Los pocos trabajos que se ofrecen fuera de temporada están sujetos a estar mal pagos y, encima, el trabajador se expone a explotación feroz. Para colmo, para el inmigrante es, o “agarrar lo que den” o formar parte del 11,3% de desempleados, la tasa más alta de Europa.
Inmigración descontrolada y delincuencia
España es un vale todo en materia de regulación seria de la inmigración. A diario entran personas en situación irregular que, por un factor u otro, terminan cayendo en la delincuencia.
Aunque el progresismo de los medios de comunicación locales diga lo contrario y oculte la verdad, la gran mayoría de inmigrante ilegales no se integran a la sociedad, especialmente los provenientes de Marruecos, Rumanía, Argelia, o incluso de Latinoamérica, como Colombia. Es que, prácticamente a diario, protagonizan hechos delictivos y Barcelona es de las ciudades más afectadas en este aspecto.
Puede achacarse a “la falta de oportunidades”, pero en un país que ni oportunidades da a sus propios habitantes mucho menos puede con extranjeros, aunque los políticos españoles vendan espejitos de colores sobre esta materia.
Unos MARROQUÍES roban las luces de un belén y le meten fuego al árbol de Navidad en Barcelona.
Decían que venían a brillar, no a hacer brillar quemando cosas. pic.twitter.com/zOJ8Usl3V2
— David Santos (@davidsantosvlog) December 27, 2024
Problemas con el sistema de salud público
El sistema de salud ha experimentado problemas en los últimos años porque está pésimamente gestionado. La competencia del sistema de salud compete a cada comunidad autónoma, por lo que en cada rincón del país la situación “pasa de Guatemala a Guatepeor”.
El gasto público sanitario está muy por debajo del promedio de gasto sanitario público del resto de países de la Unión Europea, un problema que repercute en la falta de medicamentos, insumos, instalaciones deficientes y -lo peor- las largas listas de espera para tratamientos o exámenes médicos. Por ejemplo, para una simple radiografía de tórax se puede llegar a esperar unos 3 meses (con suerte). Ni hablar en casos más graves…
Con lo dicho, por supuesto que quienes ya tengan la decisión tomada de emigrar a España deben experimentarlo por su cuenta y sacar sus propias conclusiones, es su derecho. Yo solo hablo por mi y de lo que veo a diario. Tómenlo, queridos lectores, simplemente como un consejo. El que avisa no traiciona.


