Christian SanzPortada

Aparte de los centros clandestinos de castigo, a los empleados de San Martín les hacen quitas salariales ilegales

Raúl Rufeil insiste en avanzar contra los trabajadores de su propio municipio.

Christian Sanz
Christian Sanz

Como publicó Diario Mendoza Today el pasado 3 de junio, la Justicia de Mendoza investiga una inusual denuncia por daños y perjuicios contra el intendente de San Martín, Raúl Rufeil, y algunos de sus funcionarios por parte de trabajadores de esa comuna.

En la presentación de marras se acusa la existencia de presuntos centros clandestinos de castigo, que cuentan con un mecanismo accesorio y premeditado para que no quede constancia en los legajos de aquellos que son castigados.

Los que llevan adelante la denuncia son Yamil Eric Ceferino Debia, Enrique Alejandro Aranda, Hector Marino Saez, Mauricio Gabriel Espina, Dario Antonio Soloa, Domingo Sergio Giordanino, Juan Carlos Sosa, Mario Javier Sosa y Walter Felix Tagua.

Los mencionados son trabajadores de la comuna de San Martín, que ostentan seversos daños psicológicos e incapacidades, todo ello dictado por profesionales. Producto de la situación que les toca vivir, por el capricho discrecional de Rufeil.

Ello ha llegado al extremo de que les hacen fuertes quitas salariales, por diversos conceptos, que en realidad esconden otra cosa: elocuentes castigos por “sacar los pies del plato”. Esas quitas son ilegales, “sin causa de hecho ni de derecho”, como saben decir los abogados. Y les complican la vida.

Uno de los afectados, Juan Carlos Sosa, espera aún una respuesta por parte de la comuna gobernada por Rufeil, donde llegó a enviar una carta documento, a la cual pudo acceder este medio. Allí se sostiene, casi en tono de súplica:

Mi estado de necesidad alimentaria y de salud es crítico, por afecciones psicofísicas diagnosticadas que, además de estar agregadas en causas judiciales, se vinculan a las medidas de protección ordenadas por el Tribunal Civil y confirmadas por la Cámara Laboral en Turno en contra de tres (3) funcionarios del Municipio a su cargo, medidas de vuestro conocimiento, según autos 5588 y 32566, de esta Circunscripción Judicial. No existe razón de hecho y de derecho que autorice a retener parte de mi salario y menos aún al extremo de llevarlo a depositar la irrisoria suma de $50.066,10 cuando, además de mi comida, producto de la afección antedicha debo llevar adelante tratamiento psiquiátrico, psicológico y clínico médico, además de farmacológico, situación con la que a mis 63 años de edad me reduce y sumerge en un mayor estado de ahogo y sufrimiento que hace que mi estado depresivo sea vea agravado“.

No es el único que reclama, hay otros empleados que están igual o peor. Y promete haber aún más que, en lo sucesivo, harán escuchar su voz. Ello de acuerdo a lo referido a Mendoza Today por ostentosas fuentes de la comuna que responden al intendente.

“Si esto aún no es un escándalo, es porque todo el mundo está amenazado en la municipalidad para no hablar”, dijo el informante al respecto. Y confirmó todo lo publicado por este diario.

Hay que mencionar que la evidencia respecto de todo lo aquí mencionado es abundante. Hay fotos, videos, chats e incluso peritajes hechos por puntuales profesionales. Aparecen en el expediente judicial en cuestión.

Por lo pronto, la Justicia ya motorizó una restricción de acercamiento para proteger a los trabajadores agredidos. Todo un síntoma.

Diario Mendoza Today

Artículos Relacionados