Christian SanzPortada

El inesperado derrotero de Arrieta, negociados con los árboles de Mendoza, y una grave denuncia contra Rufeil

Además, crece el escándalo en Santa Rosa y Guaymallén suma otra mancha.

Christian Sanz
Christian Sanz

Nadie sabe cómo hizo Lourdes Arrieta para escalar a los lugares a los cuales llegó dentro de las filas de La Libertad Avanza, que la coronaron como diputada nacional luego de intentar ser una malograda vendedora de la firma de cosméticos Mary Kay.

Ciertamente se trata de ostensible mérito, que no debe desdeñarse ni minimizarse. Sobre todo porque se trata de una persona que carece de los mínimos conocimientos de cultura general. Ni siquiera ha podido mostrar que tiene idea de los proyectos que su propio espacio impulsa en el Congreso Nacional.

Toda su fama se sostiene en pifies y desatinos que han hecho la comidilla en las redes sociales. Todo ello coronado esta semana a través de la utilización de los célebres patitos amarillos en la cabeza. Gesto que fue denostado hasta por sus pares.

“No importa quién contra mí, sino quién está conmigo. Mi protección, mi socorro y mi amparo vienen del Cielo. ¡Feliz finde!”, posteó este sábado Arrieta junto a la foto del ave amarillenta, portando una pequeña corona.

Ello motivó severas burlas y críticas en Twitter, donde ningún libertario atinó a salir en su defensa. Es todo un síntoma de lo que ocurre en aquel partido respecto de la joven sanjuanina, que adoptó la ciudadanía mendocina.

Sus excentricidades han provocado elocuente hartazgo y, de hecho, se habría tomado la decisión de eyectarla de las seis comisiones que integra hoy en el Congreso Nacional. Arrieta no desconoce la situación y hay quienes aseguran que el posteo de sus redes estaría referido a ello. “No importa quién contra mí, sino quién está conmigo”.

Según pudo saber Diario Mendoza Today, el malestar de LLA con Arrieta no sólo deviene de sus desaciertos, sino también del polémico manejo que hace de los recursos partidarios, dinerarios y humanos.

Este medio detalló oportunamente cómo, junto a su hermano y sus padres, la mujer hace uso y abuso del poder. Hay episodios que llegan al más directo maltrato.

No es la única que ha hecho un rentable negocio de sus relaciones familiares. Los hermanos Fabricio y Mario Magistretti pergeñaron un curro millonario a través del “robo” de madera de árboles que se mandan a erradicar.

El primero es titular de la Delegación de Recursos Naturales de la Zona Este; el segundo es delegado de Vialidad.

En ese contexto, aprovechan la acumulación de madera de los forestales que desde Vialidad Mario pide erradicar. Fabricio, desde Recursos lo autoriza: “Es un negocio increíble porque son miles de toneladas de álamo qué se cortan y no tienen control alguno”, dijo una fuente de esa dependencia a este diario.

Acto seguido, explicó que “existe un decreto o legislación de hace como 60 años que se le permite a Vialidad usar la madera que se erradica porque es peligrosa o seca para las calderas que calentaban el asfalto”.

“El tema -continúa la fuente- es que hace años que el asfalto lo calientan los camiones o calderas con gas y no con leña, o sea que todas las delegaciones de Vialidad venden la madera sin ningún control. En San Martín, qué están esas delegaciones y manejan toda la Zona Este, es un escándalo peor, porque como son hermanos no hay control. En síntesis: un hermano pide la erradicación y el otro la autoriza. El lobo cuidando al gallinero”.

La cuestión familiar también recaló en Santa Rosa, donde Flor Destéfanis le viene dando más y más poder a su marido, el hoy concejal Diego Foco. Ello ha provocado la explosiva ruptura de la intendenta con su otrora aliada Débora Quiroga.

Influyó en tal decisión, la intentona del cónyuge de la mandataria santarrosina de ser su continuador al frente de la intendencia. Los millonarios negocios lo ameritan. Que vienen desde la época de la radical Norma Trigo.

Quien motorizó aquella corrupción fue el entonces secretario de Gobierno Marcos Nuarte. Este periodista reveló una veintena de desaguisados cometidos por esa gestión, que derivaron en una denuncia que le hizo Nuarte por presuntos daños y perjuicios. Quien escribe estas líneas ganó finalmente ante la Corte mendocina.

Como sea, la corrupción del radicalismo se reconvirtió en corrupción peronista. De la mano de Destéfenis y sus cómplices. Ya se dijo: el botín es enorme.

Tanto que han contratado incluso periodistas a los que les pagan “por izquierda” para hacer militancia. Uno de ellos se lo reconoció a otro colega a través de su propio Whatsapp. “El compañero (Diego) Foco me paga todos los meses 500 mil pesos para reventar a la Débora”.

Esa continuidad de la corrupción de un partido a otro no se da sólo en Santa Rosa. Guaymallén es ejemplo de la misma tónica. Los desaguisados cometidos por Luis Lobos fueron posteriormente continuados por sus dos sucesores: Marcelino Iglesias y Marcos Calvente. Llegando a niveles hiperbólicos.

Dicho sea de paso, en terreno guaymallino está por estallar el escándalo menos esperado. Refiere a un curso de reparación de bicicletas realizado en marzo pasado por una decena de desempleados de entre 40 y 62 años, quienes aseguran que jamás les han entregado el kit y el certificado respectivos.

“Fuimos engañados por la señora Vega Espinoza, encargada del plan Enlazados y Enlaces, junto a Desarrollo Social de la Municipalidad de Guaymallén. Nos deben un kit de herramientas y certificación del mismo, bajo la responsabilidad de Yuris Bicicletería, quien por medio de su dueño dictó el curso, mostró el kit, dio fe de que este kit estaba en un depósito de la municipalidad ubicado en Mitre esquina Godoy Cruz. Pero pasan los meses y nos siguen dando vueltas”, dijo uno de los presuntos perjudicados a Mendoza Today.

No obstante, este diario pudo comprobar que la responsabilidad sólo le cabe a Guaymallén, ya que la provincia solamente se encargó del pago de las horas de capacitación. El municipio fue el encargado de los kits. Ello consta en un acta a la cual tuvo acceso este medio. Allí se refleja que el pago se realizó los primeros días de abril.

Un tema menor, si cabe, frente a lo que se avecina en San Martín. Una gravísima denuncia por violencia laboral que alcanza a puntuales funcionarios de aquella comuna, incluso su intendente, Raúl Rufeil.

La situación es de tal gravedad, que un juez determinó prohibición de acercamiento del mandatario y sus hombres respecto de los denunciantes. Habrá novedades esta misma semana.

Finalmente, poner el foco en Gustavo Marón, flamante responsable de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), un discreto abogado del departamento de Rivadavia.

El hombre fue promocionado por Luis Petri, a pesar de que ostenta una visible falta de formación para el cargo. Apenas sí que su vínculo con la siempre sospechada Aerotec Rivadavia, donde despunta el hobby de volar.

De hecho, apenas fue nombrado, Marón pidió licencia y provocó un inesperado escándalo, que hasta el día de hoy no termina de aclararse. Ameritaría que ello ocurra, sobre todo en momentos en los cuales el gobierno de Javier Milei empieza a mostrar tantos funcionarios que no funcionan.

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