Emprendedores

El chef irlandés que se enamoró en su última noche en Buenos Aires y ahora triunfa en Mendoza

Edward Holloway conoció a su esposa, la argentina Constanza Pro, en la fila de un bar. Abrió un restaurante en el Valle de Uco, y además está a cargo de la propuesta gastronómica de dos importantes bodegas.

Una noche de invierno de 2005, la última que Edward Holloway iba a pasar en Buenos Aires antes de volver a casa. El lugar: Reconquista y Marcelo T. de Alvear, frente al pub Kilkenny. Ahí, mientras hacía fila, surgió lo que menos esperaba: el amor. El chef irlandés que había llegado al bar arrastrado por unos amigos conoció a Coni, una morocha argentina con la que terminó bailando hasta la madrugada. Su vuelo despegaba pocas horas después y Holloway le ofreció esperarla al mediodía abajo del Obelisco. Ella fue y lo que siguió resultó “una tarde inolvidable”. Tanto que pasaron casi 20 años y ahora un matrimonio, dos hijos y varios proyectos los unen.

“Había venido a viajar por seis meses por Sudamérica de mochilero y hacer snowboard en la Argentina”, recordó Holloway en diálogo con el portal TN. El chef vivía entonces en Suiza y trabajaba en el restaurant Adelboden, reconocido con dos estrellas Michelin. Tras unos meses de relación a distancia, la pareja se mudó a España, donde Holloway había conseguido trabajo como jefe de cocina en un hotel de lujo de Teruel, cerca de Zaragoza.

El sueño del restaurante propio

Sin embargo, Holloway y Coni tenían ganas de “apostar por la Argentina”, donde le parecían más fácil cumplir el sueño de tener su propio restaurante de alta gastronomía. Se casaron y pusieron rumbo a Bariloche y en un lugar idílico, a orillas del Nahuel Huapi, nació Butterfly en 2007, donde servía un menú de degustación de 7 platos preparado cada día con productos frescos del mercado.

El emprendimiento funcionó durante cerca de 7 años, hasta que la pareja se fue para Buenos Aires, donde al cocinero irlandés lo esperaba otra propuesta: hacerse cargo del hotel boutique Fierro en Palermo y de su restaurante, que rebautizó Uco. ¿Una señal del destino? La etapa siguiente para los enamorados fue Mendoza.

Durante la pandemia, Ed y Constanza decidieron dejar CABA en busca de aire puro para sus dos hijos, Kira (11) y Nahuel (8). “En Mendoza encontré mi lugar en el mundo”, dijo a TN el cocinero irlandés y entre otros atractivos, elogió “el clima, la gente, los viñedos y la calidad de los ingredientes…”.

En Mendoza, Holloway y Constanza armaron su propia empresa, Resolve, dedicada a ofrecer “soluciones completas de gestión” para proyectos hoteleros y gastronómicos. “Me di cuenta de que me encanta tratar de crear experiencias inolvidables e inspiradoras”, afirmó el chef de 42 años.

Con Coni son además socios de La Morada Lodge y La Morada Life, un hotel y emprendimiento inmobiliario que propone a inversores adquirir unas tiny houses y casas de dos dormitorios hasta dos pisos, en medio de los viñedos de la zona de Los Chacayes, con una increíble vista a la cordillera.

“Es un proyecto llave en mano, y las casas se pueden alquilar para generar una renta cuando no las ocupan. Tuvo una muy buena aceptación y ya hicimos unas 17 casas”, explicó a TN. Entre las amenities hay piletas, hot tubes, una cancha de tenis, otra de paddle, una pista de bicicross y juegos para chicos.

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