Christian SanzPortada

Una cooperativa le usurpó sus terrenos en Luján de Cuyo y no logra que la municipalidad le brinde una respuesta

Funcionarios y jueces cómplices de una maniobra de alto vuelo. Ocho millones de dólares en juego. Sospechas de coimas y corrupción.

Christian Sanz
Christian Sanz

Mientras estas líneas se escriben, en un lugar de Perdriel, Luján de Cuyo, avanza la construcción de un barrio que carece de legitimidad. Detrás de las paredes de aquel terruño se esconde una trama judicial que está a punto de cumplir 20 años y que involucra a funcionarios de la comuna gobernada por Esteban Allasino.

La historia arranca en 2005, cuando el dueño del terreno de 14 hectáreas, Luis Alberto Sabina, firmó un convenio con Ángel Vidal, dueño de la Cooperativa Vivienda Valle de Perdriel, a efectos de lotear el lugar y venderlo a quien quisiera construir.

Se trató de un contrato “innominado”, una suerte de acuerdo contractual que no tiene una regulación específica en la ley, sino que se rige por las normas generales de la contratación.

Los años fueron pasando y Sabina comenzó a reclamarle a Vidal que le hiciera entrega del dinero producto de la comercialización de los lotes. So pretexto de que la gente no estaba pagando a causa de la crisis, este último se excusó del aporte dinerario de marras.

La excusa duró poco: la aparición de puntuales contratos comerciales refutaron la pretensión de Vidal. Con un agravante: algunos de ellos tenían la firma adulterada, tal cual pudo comprobar la Justicia.

De hecho, el titular de la cooperativa en cuestión terminó siendo imputado por el delito de estafa procesal por parte del fiscal de Instrucción Gustavo Pirrello. Luego ello fue refrendado por el juez Eduardo Martearena, quien incluso impuso las respectivas costas a Vidal.

Sin embargo, a pesar de todo lo dicho, que aparece documentado y es irrefutable, Sabina no logra que le devuelvan lo que le corresponde. Por motivos que son imposible de precisar, funcionarios de la municipalidad de Luján de Cuyo y un juez llamado Juan Darío Penisse conspiraron para que se diera tal injusticia, que persiste hasta el día de hoy.

No fueron los únicos: “Los abogados que tuve fueron coimados por la cooperativa”, explicó Sabina a Diario Mendoza Today.

Y detalló: “Yo hice la denuncia e incluso busqué a los socios de la cooperativa, logré que me dijeran que las firmas que aparecían en los convenios no eran las de ellos. Ahí lo imputaron a Vidal. Luego lo mandaron a un año de prisión en suspenso”.

Su abogada, Lorena Disanto, añadió al respecto: “Conseguimos en el 2019 que quede firme la sentencia de estafa procesal, donde el juez dice que no sólo se benefició él, sino también sus asociados”.

En la actualidad, añadieron una presentación por daños y perjuicios contra la municipalidad de Luján de Cuyo. El por qué lo explica la letrada: “Cuando empezó el conflicto, cuando aún no había casas construidas, la cooperativa presentó en la comuna un expediente administrativo solicitando que le dieran un poste de luz comunitaria. Y así estuvieron más de 15 años. Les dieron luz y agua. La municipalidad incumplió sus propias normas de edificación. Para que te habiliten los servicios, todo tiene que estar firmado por el dueño, el titular registral, cosa que no pasó”.

Mientras todo esto ocurría, “Sabina inició tres expedientes en la municipalidad denunciando usurpación, pidiendo que no les dieran la luz y demás. Pero no le dieron bolilla”, de acuerdo al relato de Disanto.

Por lo que pudo saber este diario, la propia municipalidad descubrió en 2017 que las viviendas eran clandestinas y que todos estaban colgados del mismo poste de luz. En tal contexto, emplazó a todos a través de actas municipales para que regularizaran la situación, pero no cumplieron. Tampoco la comuna tomó represalias por ello.

“Le iniciamos juicio a la comuna, en la audiencia final declararon el director de Obras Públicas, la subdirectora de obras públicas, y un escribano, les preguntamos si ellos tenían la suficiente facultad de tirar abajo una obra clandestina. Cuando indagamos por qué no lo hicieron en este caso, no supieron qué responder”, puntualizó la abogada.

A esta altura, Sabina sólo pide una cosa: “Que la municipalidad me pague y se haga cargo de toda esa gente. Ellos les dieron la luz y el agua cuando no correspondía”.

La documentación probatoria de todo lo aquí contado está en poder de Mendoza Today. No se trata de uno o dos papeles, sino de toneladas de ellos. Resoluciones judiciales, convenios, contratos y misivas dirigidas a la municipalidad de Luján, entre otros.

Ello permite concluir que lo sucedido a Sabina es de una gravedad superlativa. Porque, a pesar de poder demostrar en los papeles que es el dueño de los terrenos en litigio, no logra que se los devuelvan. Ni tampoco que le paguen por ellos.

La Justicia aún tiene la chance de revertir la situación y dar el ejemplo que necesita Mendoza en estos tiempos que corren. El desprestigio de la política y el Poder Judicial es superlativo en la actualidad. Se espera el pertinente milagro (Continuará).

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