Christian Sanz

ūüė∑ Curros, demoras y otras err√°ticas situaciones que pueden llevar a una cat√°strofe bromatol√≥gica en Mendoza

Severas quejas sobre el Departamento de Higiene de los Alimentos de la provincia. Peligro latente.

Christian Sanz
Christian Sanz

Hay una bomba en ciernes, que involucra la salud de los mendocinos y puede llevar a una verdadera catástrofe bromatológica. Suena a mucho, pero no lo es.

Refiere al Departamento de Higiene de los Alimentos de la provincia, dependiente del Ministerio de Salud, que no estaría funcionando como corresponde. En realidad, hay que decirlo, funciona mal.

No es nuevo, el problema viene de hace a√Īos, seg√ļn han explicado diversas fuentes a Diario Mendoza Today. De hecho, ya se realiz√≥ un reclamo por parte de la Asociaci√≥n de Bromat√≥logos durante 2023, pero todo qued√≥ en nada.

El quid de la cuestión es que el departamento de marras tramita el Registro Nacional de Productos Alimenticios (RNPA) y el Registro Nacional de Establecimientos (RNE), que refieren a establecimientos y productos alimenticios.

En la actualidad, ambos tienen una demora de m√°s de dos a√Īos, lo cual perjudica a todos los elaboradores de Mendoza y tambi√©n pone en peligro la salud de los consumidores, porque los productos salen a la calle sin el susodicho RNPA. No es todo: no hay control alguno porque nos hay inspectores en la calle.

Eso sí, aquellos que busquen demorar menos tiempo para obtener los permisos pueden hacerlo en una consultora privada, que está ubicada en calle Montecaseros de Ciudad. Lo que nadie sabe es que la misma pertenece al jefe de Departamento de Higiene, Daniel Rabino. De hecho, su hijo es quien maneja aquel lugar.

Como sea, solo por dar un caso: ¬ŅQu√© ocurrir√≠a si en Mendoza se disparan los casos de s√≠ndrome uremico hemol√≠tico, como ocurre en C√≥rdoba?

Como se dijo, no hay inspectores en la calle, apenas sí tres o cuatro empleados que ni siquiera son profesionales ni técnicos de bromatología o carreras afines.

Tampoco hay insumos en laboratorio para realizar la determinación de escherichia coli o157, productora de la toxina shiga, que causa la enfermedad referida.

Se insiste: lo aquí mencionado es una bomba de tiempo, que puede explotar en cualquier momento y lugar. Y las esquirlas dejarán heridos por doquier.