Econom铆a

馃悹 Un negocio de 4 millones de d贸lares: Milei tiene la 煤ltima palabra sobre la comercializaci贸n de la merluza negra

El poderoso lobby pesquero que se reparte los cupos de pesca y volte贸 el cap铆tulo del sector de la ley 贸mnibus hace un mes, est谩 en guerra con la empresa del coleccionista de arte chino, Liu Zhijiang. Por Antonio D'Eramo, Agencia NA.

El mar argentino es uno de los que tiene m谩s potencial pesquero聽porque el Oc茅ano Atl谩ntico Sur est谩 considerado el mayor caladero productivo del planeta.

Un caladero se refiere a una zona mar铆tima donde los pescadores tienden a calar sus redes por la existencia de condiciones favorables que facilitan la abundancia de pesca. Y,聽Argentina podr铆a convertirse en una verdadera factor铆a capaz de abastecer a la poblaci贸n mundial con alimentos de mar.聽

Ahora bien, la reforma al negocio cartelizado que intent贸 realizar la administraci贸n de Javier Milei a trav茅s de la denominada ley 贸mnibus naufrag贸 entre denuncias de 鈥渆ntrega del mar argentino a las flotas inglesas, espa帽olas y asi谩ticas鈥 en detrimento de las nacionales que, en realidad, pusieron en blanco sobre negro,聽el poder que tiene un tr铆o de empresas pesqueras que se reparten los cupos de captura otorgados por el Consejo Federal Pesquero y que terminaron con la idea del presidente Milei de realizar licitaciones internacionales para las cuotas de pesca al mejor postor. 聽

Por lo que, quien ofreciera un arancel mayor en el proceso licitatorio, habr铆a accedido al mar argentino.

La propuesta gubernamental fue retirada, pero provoc贸 olas y, acaso parte de este maremoto en el entramado comercial, sea聽la reciente denuncia de tres compa帽铆as聽que usualmente salen beneficiadas con los cupos otorgados en el Consejo correspondiente, gobierne quien gobierne.

El buque Tai An, de la empresa pesquera Prodesur S.A.聽que opera en nuestro pa铆s desde el a帽o 1991 y聽cuyo due帽o es Liu Zhijiang, un empresario y coleccionista de arte chino聽que hace un a帽o obtuvo una relativa fama cuando asegur贸 ser poseedor de una obra del maestro neerland茅s del siglo XVII, Reembrandt,聽fue denunciado por pescar de manera ilegal.聽

Los directivos de las empresas聽Pesantar, Estremar y Argenova聽no dudaron en levantar el 铆ndice acusador para se帽alar al聽buque Tai An que captur贸 163 toneladas de merluza negra, que seg煤n las primeras inspecciones, incluyen ejemplares juveniles de una especie que tiene futuro de extinci贸n si contin煤a su depredaci贸n descontrolada.聽

Se trata de un cargamento muy valioso. Fuentes consultadas por NA expresaron que聽en el mercado internacional tiene un valor superior a los cuatro millones de d贸lares聽y el subsecretario de Pesca nacional,聽Antonio L贸pez Cazorla, deber谩 aconsejar al presidente Milei cuanto antes para que el gobierno autorice o deniegue su comercializaci贸n.

De m谩s est谩 decir que la Argentina 谩vida por recursos dinerarios no debiera dejar pasar ninguna oportunidad y a Milei lo favorece el hecho que聽la ley proh铆be devolver los frutos de mar capturados al oc茅ano. El Estado nacional s贸lo tiene dos v铆as o deshecha el pol茅mico cargamento o lo comercializa.聽

Cuatro millones de d贸lares que muestran una guerra fr铆a entre empresas pesqueras de capital nacional y una de capital asi谩tico que opera legalmente en el pa铆s y que聽es punta de lanza de un fen贸meno que NA ya hab铆a advertido en diciembre de 2023.聽

Mientras la tensi贸n con el gobierno chino y otros gobiernos asi谩ticos crece al ritmo de la depredaci贸n que produce la pesca ilegal, una de las formas que adopt贸 la pirater铆a en la actualidad, y, el Presidente Milei env铆a buques de la Armada para patrullar y resguardar la Zona Econ贸mica Exclusiva de la Naci贸n que ha sido violada en reiteradas oportunidades desde el 2000 hacia esta fecha, se produce un hecho societario que puede cambiar las reglas del juego de este particular mercado que, hoy, est谩 claramente cartelizado en pocas empresas.

Frente a un patrullaje m谩s decidido de parte de la Argentina,聽en Beijing, China, no descartan adquirir empresas pesqueras nacionales para continuar con los negocios, esta vez de manera legal,聽a pesar del enfriamiento en las relaciones entre los dos pa铆ses que podr铆a obturar esa posibilidad.

Lo cierto es que, adem谩s de la guerra comercial entre pesqueras que operan en el pa铆s,聽el gobierno se vio obligado a aceptar y pedir renuncias de funcionarios, tras tomar estado p煤blico la avidez del capit谩n del Tai An por capturar merluza negra m谩s all谩 del cupo que se le otorg贸.

Primero renunci贸聽Juli谩n Su谩rez聽a la oficina de control y fiscalizaci贸n pesquera y, lo acompa帽贸, a las pocas horas, el funcionario聽Abdal谩 Bertiche, ex director nacional de acuicultura, descontent贸 con los planes de motosierra de Javier Milei para el sector.

Pero, tambi茅n, la聽Canciller Diana Mondino debi贸 admitir la renuncia de Pablo Ferrara Raisberg, coordinador general en el ministerio de Relaciones Exteriores y representante en el Consejo Federal de Pesca, cuando聽Su谩rez lo se帽al贸 como el autor de supuestas llamadas intimidatorias, que le exig铆an que diera de baja una orden librada por su oficina contra el buque pesquero Tai An.聽

Todos afuera. Pero, en el ambiente pesquero se coment贸 que, 鈥Su谩rez se hizo el indignado antes que comenzaran ciertas asociaciones del joven ex funcionario con Pesantar, que el grupo NewSan del conocido empresario Rub茅n Cher帽ajovsky 聽 le compr贸 a la compa帽铆a japonesa Nissui, o con聽Estremar, la filial argentina del grupo con sede Abu Dhabi,聽Ocean Harvest,聽expertos en salm贸n鈥, explic贸 un empresario marplatense.

Los dos funcionarios de pesca que renunciaron 鈥渢en铆an muchas ganas de salir de sus puestos, m谩s all谩 de las razones presupuestarias o de ciertos llamados pidiendo por el barco del coleccionista chino鈥, apunt贸 otro ejecutivo con despacho en Bah铆a Blanca.

鈥淭en铆an buena relaci贸n con聽los espa帽oles de Argenova,聽del grupo Nueva Pescanova, y que聽junto a la empresa de NewSan vienen obteniendo los cupos de pesca desde la d茅cada del 鈥90 del siglo pasado鈥.

Sea como fuere, la novedad es que la merluza negra capturada e incautada deber谩 tener un destino final y si le preguntan a聽Luis Caputo, ministro de econom铆a, cuatro millones de d贸lares nunca est谩n de m谩s en su cruzada contra el d茅ficit fiscal.