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La singular expectativa que gira entorno a Milei de cara a la apertura de sesiones ordinarias

Se sabe -y ese no es un dato menor, dadas las circunstancias- que hablará ante los diputados y senadores. Porque si bien había trascendido su intención de volver a esquivar el convite, el propio mandatario fue el que terminó confirmando su presencia en el Congreso de la Nación el 1° de marzo.

Con la expectativa que despierta la relación tan especial y negativa entre el presidente de la Nación y el Poder Legislativo, se inaugurará esta semana un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación. Será el viernes, a partir del mediodía, fecha en la que se dará inicio al 142° período de sesiones ordinarias, sin que hasta el momento hayan trascendido mayores detalles respecto del tono que le dará Javier Milei a esa presentación.

Se sabe -y ese no es un dato menor, dadas las circunstancias- que hablará ante los diputados y senadores. Porque si bien había trascendido su intención de volver a esquivar el convite, el propio mandatario fue el que terminó confirmando su presencia en el Congreso de la Nación el 1° de marzo. La última vez que lo hizo fue en una de las múltiples entrevistas que dio los últimos días, cuando se le preguntó por la relación que mantiene con su vicepresidenta, Victoria Villarruel. Para aclarar que la misma es normal y correcta, Milei contó que precisamente ese día había hablado con la titular del Senado para pedirle que en las comisiones que lo recibirán el viernes al llegar al Congreso esté presente José Luis Espert, con el que ha mostrado desde que fue elegido presidente de la Nación una simpatía muy especial, que se vio graficada en su decisión de que hacer que el diputado de Avanza Libertad presida la comisión más importante, la de Presupuesto y Hacienda.

Nadie imagina que, con todo lo que ha sucedido en los últimos tiempos, el paso de Javier Milei por el Congreso el viernes vaya a ser apacible. Con el antecedente de haber tildado al Parlamento como “nido de ratas” esta última semana desde la provincia de Corrientes, los legisladores de la oposición en general se aprestan a darle un trato acorde a las palabras que vaya a expresarles.

No faltarán los carteles en las bancas, costumbre impulsada por la izquierda y practicada con entusiasmo sobre todo por el kirchnerismo. Para este viernes, esos carteles hablarán por sí mismos durante el desarrollo de la Asamblea Legislativa. Pero sobre todo habrá que estar atentos a la interacción entre el primer mandatario y los legisladores. Con un oficialismo que ocupa el 15% de la Cámara baja y el 10% de los senadores, es de esperarse que la oposición más dura se haga escuchar desde sus bancas en el transcurso del mensaje. Dependerá de lo que diga Milei, y la manera que lo haga.

Habrá que ver si, fiel al estilo de los primeros discursos de apertura de sesiones ordinarias, el presidente realiza un detalle de lo que encontró al llegar adonde está. Eso es algo que no hizo Mauricio Macri por ejemplo en su discurso inaugural al asumir el 10 de diciembre de 2015, y que sí efectuó entonces en el mes de marzo, a sugerencia de sus colaboradores.

No se espera que el discurso de Milei sea demasiado extenso. Porque no es su costumbre, y porque no lo fue el discurso que brindó tras asumir el 10 de diciembre pasado, desde las escalinatas del Congreso. Ese día habló poco más de 33 minutos, con largos espacios con pausas para permitir el aplauso de sus seguidores.

En esa oportunidad tuvo palabras muy críticas respecto de la herencia, que se espera que repita este viernes: “La situación del país es crítica y de emergencia”, dijo en esa oportunidad, anticipando que por eso “no hay solución alternativa al ajuste”.

Habrá seguramente referencias a la experiencia del tratamiento del proyecto de ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, cuyo final es bien recordado por todos. Se verá si el espíritu que rodea esas referencias tiene que ver con el reproche de parte del presidente de la Nación, o bien con la intención de recomponer relaciones, camino a encarrilar ese tratamiento fallido durante el verano.

Habrá que estar atentos también a las presencias en los palcos. Estarán los integrantes de la Corte Suprema de Justicia, que deberán resolver en las próximas semanas muchas de las acciones judiciales que ya han obturado medidas impulsadas por el Poder Ejecutivo.

¿Serán invitados los presidentes de la Nación vivos, como sucedió el 10 de diciembre pasado? ¿Estarán en ese caso Cristina Kirchner y Alberto Fernández? Misterio.

¿Y los gobernadores? Es uso y costumbre que se los invite y asistan en función de sus deseos y posibilidades, teniendo en cuenta que muchos ese día también inauguran sus sesiones ordinarias. Pero teniendo en cuenta la relación tormentosa que atraviesan hoy la mayoría de esos gobernadores con el presidente Milei, ese tema deja abiertos múltiples interrogantes.

La Constitución establece en su artículo 99°, inciso 8vo, la atribución presidencial de inaugurar las sesiones ordinarias. Entre las atribuciones que se le brindan al mandatario, se indica en el citado inciso que el presidente “hace anualmente la apertura de las sesiones del Congreso, reunidas al efecto ambas cámaras, dando cuenta en esta ocasión del estado de la Nación, de las reformas prometidas por la Constitución, y recomendando a su consideración las medidas que juzgue necesarias y convenientes”.

Sobre el final del mensaje que vaya a dar Milei, tendrá que estar la frase “dejo inaugurado el 142° período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación”. Lo que también se descuenta que no faltará en ese final, el tradicional grito de guerra presidencial: “¡Viva la libertad, carajo!”.

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