Christian SanzPortada

ūüõĶ Un peligro al volante: la locura de los motoqueros de Pedidos Ya en Mendoza

No respetan las normas. Ninguna. Pasan sem√°foros en rojo y provocan accidentes a diario. ¬ŅHasta cu√°ndo?

Los tipos van a mil por hora. Cuál bólidos que cruzan las intrépidas calles de Mendoza. Como si se estuviera por acabar el mundo.

No respetan sem√°foros ni se√Īales de tr√°nsito. Ni nada. Y terminan siendo protagonistas de severos accidentes…¬†y no solo en esta provincia.

Refiere la descripción a los motoqueros de la plataforma Pedidos Ya, siempre prestos a violar las leyes esenciales de convivencia vial.

Uno lo ha vivido en primera persona, en más de una oportunidad. Diversas situaciones que implicaron inminentes peligros, no solo para el propio operador de Pedidos Ya, sino también para los que estaban en su periferia.

Nada les importa. Se cagan en todo el mundo. Corren de un lado a otro como si estuvieran en una competencia de enduro. Una carrera en la cual no cabe otra posibilidad que la victoria.

Quien abrigue alguna duda solo debe pararse en cualquier esquina del centro mendocino durante algunas pocas horas. No solo se sorprenderá por el irresponsable accionar de estos tipos, sino también por la permisividad de los preventores, que jamás hacen nada para evitar sus intrépidas maniobras. Siempre ilegales.

Ello opera como caldo de cultivo para que se genere el oportuno círculo vicioso, que termina conspirando a la hora de intentar resolver la cuestión.

Por eso los tipos siguen haciendo lo que se les canta. Porque nadie les dice nada. Y ello, como se dijo, representa un verdadero peligro para la sociedad.

Los accidentes se multiplican en los √ļltimos meses. Por caso, el pasado 16 de junio en Carril Godoy Cruz y Tiburcio Benegas de Guaymall√©n un repartidor de Pedidos Ya choc√≥ de atr√°s a un Corsa que estaba parado, esperando que le diera verde el sem√°foro.

Una semana antes, el 7 de junio, otro repartidor de Pedidos Ya impactó a la hora de la siesta contra una unidad del Metrotranvía en la Ciudad de Mendoza. El joven resultó con heridas leves como consecuencia del impacto.

Se trata solo de un par de botones de muestra de docenas de casos que sucedieron en los √ļltimos meses. Similares y peores. Algunos con v√≠ctimas fatales.

Lo peor de todo no es eso, sino que la cosa promete ponerse peor. La culpa es de todos.