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Trabajó para la DEA y publicará un libro con revelaciones sobre políticos argentinos vinculados al narcotráfico

Se trata de Julio César Pose, uno de los principales testigos del triple crimen de General Rodríguez. Por Christian Sanz, director periodístico de Diario Mendoza Today.

Julio César Pose es todo un misterio. O no. Depende de cómo él quiera mostrarse frente a la persona que tiene enfrente de sí. Puede ser el tipo más cerrado del mundo, o la mejor fuente de información.

Es un agente de inteligencia, con todo lo que implica. Que supo despuntar en la Drug Enforcement Administration (DEA), la agencia de lucha contra las drogas de EEUU.

Cuando me lo dijo, a poco de conocerlo, hace casi 20 años, no le creí lo más mínimo. Pero luego de hacer mis propias averiguaciones, supe que era verdad.

Con el tiempo, descubrí que, más allá de lo bien o mal que a uno pueda caerle, Pose era un buen tipo. Todo un logro en un universo de gente mala, sobre todo en el mundo del espionaje.

En lo personal, le debo varias primicias. “Puntas” de puntuales tópicos que resultaron en investigaciones que llevaron a cuestiones reveladoras, con las consecuentes felicitaciones por mi trabajo periodístico.

Uno de sus mayores aportes fue en torno al triple crimen de General Rodríguez, respecto del cual me dio elementos que luego se terminaron comprobando, incluso en la Justicia. Gracias a su contribución, logré resolver casi en un 100% lo sucedido con Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina en agosto de 2008.

Lo más importante fue mi entrevista con el propio Forza, quien me dio información privilegiada tres meses antes de ser asesinado. No obstante, Pose me ayudó a completar el rompecabezas.

Me dio por hablar sobre él porque hace instantes me enteré de que está escribiendo un libro, no sobre el triple crimen, sino acerca de sus propias vivencias, que no son pocas.

Debe ser uno de los tipos que más conoce sobre terrorismo y narcotráfico, no solo en Argentina sino también en América Latina. Y no se trata solo de lo que sabe, sino que además sabe documentar sus saberes. Lo he comprobado personalmente, en varias investigaciones. Una de ellas la del atentado a la AMIA, tema sobre el cual escribí un libro en 2007.

Por eso celebro el libro que está por publicar en algunas semanas, porque contará cosas que no se conocen. Y que involucran a la política y al poder real del país. Corrupción y narcotráfico. Y mucho más.

Uno de los apuntados es el siempre impune Aníbal Fernández, hombre siempre bajo sospecha. No solo por sus probados vínculos con el mundo narco, sino también con el referido triple crimen. Del cual zafó solo por impericia de la Justicia.

Su nombre fue mencionado una y otra vez por diversos testigos, media docena. A pesar de ello, jamás lo llamaron a declarar, ni siquiera en testimonial.

Dicho sea de paso, Aníbal me hizo dos juicios, uno en 2004 y otro 2009. El primero por vincularlo con la venta de narcóticos; el segundo por relacionarlo con el triple crimen. Ambos se los gané.

Volviendo a Pose: su obra promete ser reveladora y destructiva. En el buen sentido. Y hará patria. Algo que normalmente pocos periodistas se animan a hacer.

Desde este humilde lugar, uno lo celebra. Y espera con ansias la llegada del voluminoso libro.

Julio César Pose