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Los riesgos futuros que toma Milei desairando a la Asamblea

Con esos equipos formados a contrarreloj, y las marchas y contramarchas propias de una administración en plena formación, que responde a una fuerza que recién hace cuatro meses se encontró con la posibilidad cierta de poder llegar a ser gobierno, se inicia este domingo una gestión que tiene por delante los desafíos más grandes desde la recuperada democracia. Una democracia que justamente este domingo cumple 40 años. Por José Ángel Di Mauro.

La meteórica carrera política de Javier Milei encontrará este domingo su prematura coronación. Lo de “prematura” corre por quien esto escribe, pero no es un juicio de valor, sino estricta realidad: el presidente Milei se lanzó a la política hace apenas dos años, en 2021, compitiendo por una banca en la Cámara baja por el distrito CABA.

Esa vez salió tercero, con 17 puntos, lo que le permitió a La Libertad Avanza sentar sus primeros dos diputados nacionales en el Congreso. Obtuvo entonces 313 mil votos. Los suficientes como para que ya comenzara a hablarse del “fenómeno Milei”. En la provincia de Buenos Aires, José Luis Espert -que había comenzado con el ahora presidente-obtenía 669 mil votos, que también le valieron dos bancas. Siempre se encargó de destacar que él había conseguido más votos, cuando le preguntaban por su ¿ex? amigo. Eso sí: nunca lo criticaba cuando le preguntaban por la ascendente carrera de su exsocio político y por qué se habían separado. Contaba que él había decidido independizarse políticamente y reconocía que los hechos le habían dado la razón para cortarse solo.

El martes pasado Espert lo fue a ver al Hotel Libertador y a la salida habló maravillas del presidente electo, reconociéndole el valor de llevar “las ideas de la libertad” a la presidencia de la Nación.

Espert no es el único de los cercanos a Milei de la primera hora de los que terminó distanciándose. Pero hay casos más llamativos. Muchos. El más reciente, sin duda es el de Ramiro Marra, socio-fundador de La Libertad Avanza a quien entre otras cosas lo habían mencionado como futuro titular de la AFIP. Dicen que sobre el final, quiso ser secretario general de Presidencia, pero “El Jefe” (Karina Milei) le bajó el pulgar. La hermana del nuevo presidente de la Nación es la más influyente entre los cercanos. También le presta especial atención el Presidente a Santiago Caputo. No por nada Milei los mencionó a ambos en su primer discurso como presidente electo. A Caputo, sobrino del designado ministro de Economía Luis “Toto” Caputo, lo definió como “el verdadero arquitecto” de su victoria.

Dicho sea de paso, a Santiago Caputo lo acercó a Javier Milei precisamente Ramiro Marra, quien aclaró el viernes en redes sociales que seguirá siendo diputado de la Ciudad: “Jamás hablé con mi amigo y presidente de la Nación Javier Milei sobre un cargo específico en el Gobierno nacional porque nunca quise un cargo. Mi único objetivo siempre fue derrotar al kirchnerismo y lo logramos. Ahora a trabajar fuerte para reconstruir nuestra Patria”, tuiteó.

Con esos equipos formados a contrarreloj, y las marchas y contramarchas propias de una administración en plena formación, que responde a una fuerza que recién hace cuatro meses se encontró con la posibilidad cierta de poder llegar a ser gobierno, se inicia este domingo una gestión que tiene por delante los desafíos más grandes desde la recuperada democracia. Una democracia que justamente este domingo cumple 40 años.

Como manda la Constitución, el nuevo presidente será ungido en el Congreso de la Nación, justamente el ámbito más adverso que encontrará el nuevo gobierno en los próximos cuatro años. No faltarán quienes mencionarán a la economía, pero el primer presidente economista de la historia argentina tiene a su favor que enfrentará ese desafío con el beneficio de al menos conocer de qué se trata eso. Lo cual no implica que vaya a irle mejor por tratarse de una materia que maneja. En cambio el ámbito parlamentario es algo que a pesar de haber estado en el Congreso los últimos dos años -es la primera vez en la historia que alguien salta desde el Poder Legislativo al Ejecutivo- es algo que nunca llegó a comprender de todo y, fundamentalmente, llega con una fuerza propia inmensamente minoritaria.

Si el gobierno de Mauricio Macri fue el primer gobierno en casi cien años en llegar al poder en minoría en ambas cámaras, lo de Milei es muchísimo peor, pues tiene la mitad de legisladores con los que contaba Cambiemos en Diputados y el Senado. Contará con menos del 15% de la Cámara baja y menos del 10% en la Alta. Y esta adversidad numérica no podrá ser revertida a lo largo de los próximos cuatro años, por más que le vaya muy bien en las elecciones intermedias. Con viento a favor, en 2025 podría llegar a mejorar su presencia legislativa, más seguirá muy lejos del quórum.

Hoy La Libertad Avanza tiene apenas 38 diputados, sobre 257, y 7 senadores, en una cámara de 72. Si lograra el imposible de ganar en todas las provincias que elegirán senador en 2025, podrá llegar a 23: le faltarían 14 para el quórum. En Diputados, el cálculo es más difícil de hacer, pero mejorando su performance de este año, podría más que duplicar la cantidad de miembros, aunque así y todo no llegaría a 90.

Cambiemos tenía 87 diputados cuando arrancó como oficialismo en 2015. Con 118 diputados que tuvo prácticamente a lo largo de sus cuatro años de vida, el Frente de Todos siempre tuvo dificultades para imponer sus leyes, y eso que con la anuencia de aliados podía llegar a quedar a 3 miembros del quórum. Siempre le siguieron faltando al menos tres.

Los números son los números en el Congreso y cada legislador vale un voto. Y la fuerza legislativa con la que La Libertad Avanza llega al poder no es la del 55% del 19 de noviembre, sino con el 30% de las elecciones generales del 22 de octubre. Esa es la realidad que tiene que asumir un gobierno que necesita mucho del Congreso para avanzar con las reformas que ha prometido.

Por eso llama la atención la decisión que se dice tendría tomada el flamante presidente para su primer momento como tal. En lugar de aprovechar la oportunidad de dirigirse a la Asamblea Legislativa inmediatamente después de haber recibido los atributos presidenciales, salir del Palacio Legislativo para hablarle a sus seguidores, que han sido convocados para acompañar su asunción.

Un encumbrado legislador de la oposición consideró que “sería un error, trágico, que no respete el protocolo de la Asamblea y que le dé la espalda al Congreso”. Y agregó: “Bueno, si nos da la espalda, después va a ser difícil negociar”.

Eso es precisamente lo que tendrá que acostumbrarse a hacer el futuro oficialismo a partir del 11 de diciembre. Máxime cuando ese mismo día dicen desde el entorno del próximo presidente que enviará una ley ómnibus gigantesca para ser tratada en extraordinarias. Si tanto le va a pedir al Parlamento, ningunearlo no pareciera ser el mejor modo de arrancar esa relación.

El futuro oficialismo está muy convencido de contar con 150 votos para aprobar holgado las leyes que reclamará. Es una visión facilista que solo excluye de esa aprobación al centenar de diputados de Unión por la Patria y la izquierda. La realidad es que tanto los diputados del Pro, que mayoritariamente aparece respaldando la gestión de La Libertad Avanza, como los de lo que fue Juntos por el Cambio, anunciaron estar dispuestos a brindarle gobernabilidad al gobierno de Milei. En el Senado, están sentadas las bases para contar con los votos que no incluyan a los 33 de Unión por la Patria. Pero ese no es un cheque en blanco que vayan a ofrendarle. Javier Milei debe tener muy en cuenta que el respaldo masivo que alcanzó el 19 de noviembre se circunscribe al balotaje; los votos que definieron al Congreso fueron los de las elecciones generales, en donde La Libertad Avanza solo reunió un tercio de adhesión.

En el Congreso los gestos deben ser muy tenidos en cuenta y en las dos sesiones que tuvieron lugar el jueves en ambas cámaras la que será la oposición más tenaz le dio al futuro oficialismo señales de lo que le espera. En Diputados, impuso su criterio para la formación de las comisiones. UP representa casi el 40% de la Cámara baja y esa es la cantidad de diputados que tendrán en cada comisión, así sea que La Libertad Avanza pueda presidir las más estratégicas. En el Senado UP domina el 45% del Cuerpo y hará lo mismo, pero tampoco cederá las presidencias de las comisiones principales, tal cual hicieron hace 8 años con Macri.

El jueves pasado, no permitieron la elección de nuevas autoridades. Otra señal. Y este fin de semana ya se ponía en duda que la presidencia provisional fuera para el formoseño Francisco Paoltroni. Consultado por Parlamentario.com, el designado para ese cargo sugirió consultar a Guillermo Montenegro, mano derecha de la vicepresidenta Victoria Villarruel, que suena para la Secretaría Administrativa. Se habla de una negociación entre la nueva presidenta de la Cámara y el titular del bloque UP, José Mayans, que vería con buenos ojos no encumbrar a un comprovinciano que ya fue candidato a gobernador.

Ya hay una experiencia de vuelta atrás con los senadores de LLA, pues el designado para presidir el futuro bloque oficialista era originalmente el puntano Bartolomé Abdala, pero duró un día: al siguiente habían puesto en su lugar al jujeño Ezequiel Atauche. Ahora Abdala sería el elegido para la presidencia provisional.

Respecto de las leyes que el gobierno de Milei quiere mandar al Congreso, quienes han visto los borradores, que están en plena elaboración, han recomendado que no haya una mega ley, sino tres. Ya está decidido no mandar un proyecto de Presupuesto, sino prorrogar el vigente, pero insisten en mantener una sola ley que incluya todo y que se apruebe en el mes de diciembre, atento a aprovechar el efecto electoral del balotaje.

No sería tan sencillo aprobar algo así. Menos cuando los legisladores sospechan que concluido este trámite el Gobierno habrá sentado las bases para arreglárselas “a puro decreto” luego, y dejar al Congreso en stand by. En ese paquete, se asegura que estará la eliminación de las PASO, una concesión a los gobernadores peronistas. Para desencanto del expresidente Macri, molesto por las atenciones que ve que Milei está dispuesto a darle al oficialismo saliente, a pesar de su insistente advertencia: “El peronismo te va a cagar”.

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