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Los fiscales que encarcelaron a los jefes de la banda de Los Monos piden más recursos para investigar al crimen organizado

Los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery afirmaron que para investigar “la ruta del dinero del narcomenudeo y las connivencias políticas y policiales se necesitan más recursos humanos y tecnológicos”. Por Antonio D´Eramo, Agencia NA.

La última semana de julio fue extremadamente violenta en Rosario. A las protestas en las cárceles donde están detenidos los integrantes del clan de Los Monos, producidas porque el Servicio Penitenciario Federal (SPF) comenzó a realizar verdaderos controles en los pabellones donde están alojados 25 jefes narcotraficantes y a instalar inhibidores de señales de celulares, detectores de metales y escáneres en los principales penales de Santa Fe, le siguieron tres crímenes realizados por sicarios en Rosario, uno de ellos, en inmediaciones del estadio de Rosario Central.

A pesar del trabajo de investigación de los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra que posibilitaron la condena a más de 100 años de prisión del líder del clan de Los Monos, Ariel “Guille” Cantero, entre otros integrantes de la organización de narcomenudeo que dirime sus diferencias contra otros clanes delictivos, como el de la familia Alvarado, a tiros por los barrios humildes de Rosario, los asesinatos y la violencia no se detienen, sino que continúan de manera potenciada cada vez que los “capos” de las bandas dan ordenes desde su lugar de detención.

Luego de ser distinguidos por la dirigencia de la Unión del Personal Superior de la AFIP y por la Asociación de Periodistas de la República Argentina (APERA), los fiscales Edery y Schiappa Pietra, dialogaron con NA acerca de la situación dramática que está viviendo la ciudad de Rosario.

NA: ¿que panorama nos pueden dar en este momento de lo que es la vida cotidiana y el narcotráfico en Rosario y como se desarrolla su peligrosa tarea como fiscales?

Matías Edery: Bueno, todos saben, Rosario está hace un tiempo ya con niveles de violencia asociadas a los mercados criminales bastante altas, incluso bastante superior a la media nacional y esa es una situación que en términos de la seguridad pública tiene su repercusión y su trascendencia. Nosotros, como fiscales, lo que tenemos ya hace un tiempo, son tareas vinculadas a la investigación de organizaciones criminales, esto en ese contexto que venimos conversando siempre resulta, un desafío importante, un desafío no solamente personal sino también institucional.

Santa Fe se encuentra atravesando ya unos años de procesos de reforma en donde se conformó un nuevo Ministerio Público, un Ministerio Público mucho más fuerte y estamos trabajando en fortalecer de manera institucional a las agencias de investigación criminal y esa es parte de la tarea que nosotros realizamos en nuestras oficinas. Tenemos una oficina que se dedica específicamente a la investigación de criminalidad compleja organizada.

NA; ¿La política y las autoridades policiales han sido cooptadas por las bandas de narcomenudeo?

Luis Schiappa Pietra: creo que en muchos casos lo que se puede ver es como estas organizaciones criminales usan algunas cuestiones políticas o algunos instrumentos políticos para crecer y para afincarse en el territorio. En muchos lugares se han detectado punteros políticos que terminan siendo parte de las organizaciones criminales y hemos visto como algunos senadores provinciales han llevado a su territorio personal policial que estuvo vinculado con el narcotráfico en las décadas anteriores, eso a lo mejor no es tan contundente con el imaginario popular graficado con una bolsa de dinero que se le da al político, pero si son formas de connivencia que permiten que estas organizaciones subsistan en el tiempo.

NA: A la hora de investigar ¿tienen los recursos necesarios que les pedirían al sistema judicial para avanzar con las tareas que ustedes están haciendo?

Luis Schiappa Pietra:  Con la contingencia de la violencia que hay en Rosario, muchas veces ese aspecto, el aspecto de la violencia, se lleva gran parte de los recursos y por ahí se dejan de lado algunos aspectos fundamentales para investigar el crimen organizado, como, por ejemplo, la ruta del dinero, las connivencias políticas policiales de las que recién hablábamos, entre otros puntos.

Muchos recursos se van en las urgencias. Pero, para desarticular estas organizaciones, hay que avanzar sobre el otro aspecto. En definitiva, lo que estoy diciendo es que necesitamos más recursos humanos y tecnológicos para poder investigar.

Nosotros en la agencia nuestra somos 4, pero hay otras oficinas del Ministerio Público que también investigan estas problemáticas, a lo mejor más puntuales sobre el tema de extorsiones, sobre el tema de violencia armada, no somos los únicos que investigamos esto, pero, así como digo, la contingencia y la urgencia diaria muchas veces no permite que las investigaciones avancen hacia las complicidades que están por encima de las bandas de narcomenudeo.

NA: Hace unos meses, la visibilidad que dio el ataque al supermercado de los Roccuzzo generó una plataforma de difusión de esta problemática a nivel nacional, ¿Qué avances hay en esa investigación cómo viene esa investigación?

Matías Edery: La investigación de ese atentado se marcó dentro de una lucha que hay de manera interna dentro de la organización de Los Monos, que habitualmente se conoce así, en donde un grupo de personas pretenden, digamos, tener cierto dominio sobre negocios y relaciones vinculadas con el club, con Newells, y en este hecho, se eligió ese blanco para atentar de esta forma y configurar un evento más en ese contexto. Nosotros en Rosario incluso vinculamos otros hechos de homicidios.

Por ejemplo, en la puerta del estadio, dejaron a un chico… Jimi Altamirano. A Jimi Altamirano, lo mataron con un cartelito, que el cartelito estaba dirigido a las tres personas que después aparecieron en la bandera que desplegaron el día de la velada del retiro de Maxi Rodríguez. Quiero decir, este hecho se marcó dentro de un contexto bastante más complejo que nosotros imputamos a las dos facciones, Esto, nosotros lo explicamos en audiencia, mostramos las pruebas, en este caso, este evento lo presentó otro fiscal y como yo lo dije en otra oportunidad, este fue un trabajo de la fiscalía en donde pudimos explicar en dos audiencias orales, intervenciones telefónicas y demás audiencias en donde explicamos cómo es que esta trama criminal que venía sucediéndose desde noviembre del año pasado, de esta lucha interna de Los Monos, desencadenó en todos los homicidios, una serie importante de homicidios que veníamos comentando. Esto fue parte de toda esa explicación.

NA: En este último tiempo hubo muchos cruces, ¿no? Entre el Ministerio de Seguridad que conduce Aníbal Fernández, por el tema de la Gendarmería Nacional, con más presencia de fuerzas federales, ¿es realmente la solución para terminar con la violencia narco en Rosario o tiene que haber leyes más duras?

Matías Edery: Las soluciones para estas problemáticas no son coyunturales, obviamente son estructurales, Rosario no es que tiene estos fenómenos de violencia actuales. Para llegar a esto hubieron varias circunstancias que habría que analizar que exceden por mucho una circunstancia concreta y coyuntural. Yo creo que en este punto, y déjame que agregue un tema me parece medular y que está muy en agenda el día de hoy, es, por lo menos en la parte que nos toca a nosotros, como parte del sistema judicial, es la reforma del sistema judicial.

El sistema federal es un sistema que, por suerte, en el último tiempo nosotros hemos establecido otro tipo de relaciones, vínculos, lazos, sobre todo con PROCUNAR, PROCELAC, venimos trabajando, construyendo equipos conjuntos de investigación, hemos potenciado mucho esa herramienta para investigar conjuntamente las problemáticas que conjugan delitos federales y provinciales, pero aún así, es una herramienta que tiene sus límites lógicos que están dados por las estructuras investigativas y policiales que están predispuestas en Rosario para poder abordar la problemática vinculada a todo el mercado delictivo y particularmente al mercado de drogas.  Y eso es algo, sí, urgente y necesario que debiéramos poder avanzar prontamente, ojalá que podamos avanzar en eso.

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