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En enero, el flamante viceministro de Economía le anticipó a Diario Mendoza Today “un escenario mediocre que puede desestabilizarse”

El economista ocupará la Secretaría de Programación Económica. Ariel Sujarchuk fue designado como secretario de Economía del Conocimiento.

El ministro de Economía, Sergio Massa, terminará de completar su gabinete este viernes y es inminente el anuncio de que Gabriel Rubinstein ocupará la Secretaría de Programación Económica, lo que lo ubicaría como virtual viceministro de Economía.

Rubinstein se desempeña como consultor privado en Economía y Finanzas. Su firma, GRA Consultora, es una de las usinas de análisis económico a la que recurren políticos y empresarios. Fue representante del Banco Central de la República Argentina durante la gestión de Roberto Lavagna, entre 2002 y 2005.

Sorprende su designación, ya que, entrevistado por Diario Mendoza Today en enero de este año, Rubinstein vaticinó un horizonte complicado para el gobierno de Alberto Fernández. Así fue la entrevista, hecha por el director de este medio, Christian Sanz:

-¿Qué significa que haya reservas negativas en el BCRA?

-Tiene que ver con las “contrapartidas”. El mejor ejemplo es el de una empresa que te dice que tiene mil pesos en la caja y cuando va el auditor en vez de mil pesos hay un vale de caja. O sea, no hay un billete, sino un vale que dice que esa plata se la gastaron en una golosina, o en comer, o en dárselo a algún amigo, lo que sea. Pero la plata no está. Entonces acá cuando es negativo significa que usaron incluso más de lo que podrían haber usado.

-¿Cómo ese financia esa “negatividad”?

-Por ejemplo, se financia con tomar préstamos de SEDESA que es el seguro de depósitos, que tiene más de mil millones de dólares, o en este caso con encajes, porque ya las reservas negativas son 4 mil millones de dólares. Como mínimo hay 3 mil millones de dólares en encajes y seguramente son todo encajes.

-¿Eso qué quiere decir?

-Quiere decir que un depositante le presta al banco 100, el banco hace encajes. Una parte se la da a exportadores, otra parte importante la mantiene como encajes, y sin mediar ninguna autorización del banco ni —obvio— de los depositantes, el BCRA usa esos encajes. Después lo piensa reponer, como un vale de caja, pero en el interín los usa. Entonces, cuando vos hacés las cuentas de lo que son las reservas brutas, le restás todos los swaps, le restás mismo los encajes, que no son del Banco Central, etc. y llegás a las reservas netas, que esa es la definición del Fondo Monetario Internacional, que están prácticamente en cero. Y si a eso le restás el oro, que no es líquido —lo podés hacer líquido, pero no lo es, lo tenés que vender— te dan 4 mil millones negativos. Quiere decir que estás usando plata que no es tuya.

-¿De quién es?

-Sabemos que no están usando el swap de China, ni de Basilea, tampoco SEDESA, entonces el único candidato que quedan los encajes. A su vez, sabemos que hicieron y deshicieron el swap de oro. Por eso estamos diciendo que el concepto de las reservas negativas se está fondeando con plata que no es del Central sino de los bancos, que a su vez sería de los depositantes. Más del 30% de los depósitos de la gente están siendo usados por el BCRA sin que haya ninguna ley ni ninguna circular que lo habilite a eso.

-¿Ves un escenario que pueda culminar en un nuevo 2001?

-No veo que sea algo parecido al 2001, es muy diferente. En todo caso siempre hay riesgos inflacionarios más elevados, pero en este momento tendrían que acotarse por el acuerdo con el FMI. Más bien vemos un escenario mediocre, que puede desestabilizarse, pero es improbable, y no una explosión ni como la de 2001 ni siquiera la del Rodrigazo, que es más parecido, pero no lo veo. Tendría que haber una crisis mayúscula, no acordar con el Fondo, etc.