Christian SanzPortada

Cristina y su insoportable obsesión con los medios de comunicación

No. Cristina Kirchner no está obsesionada por la escandalosa pobreza que azota a la Argentina, ni por la indigencia, ni por la inflación, ni por la falta de empleo, ni por la creciente inseguridad.

A la vicepresidenta le quita el sueño lo que hacen los periodistas. Los culpa de todo, todo el tiempo. Desde que uno tiene memoria.

Lo hizo esta misma semana, al asegurar que los argentinos “se ponen nerviosos y se amargan” por culpa de los medios de comunicación.

Pero el problema no es la prensa, sino todo lo demás. Porque los periodistas contamos datos de la realidad. Y si estos no existieran, no se contarían.

Porque, ¿quién puede creer que la inflación es un invento mediático? ¿O la inseguridad? ¿O la corrupción de la clase política?

Todo ello existe, es tangible y demostrable. Y los periodistas solo hacemos lo que se espera de nosotros: contarlo.

Por eso, Cristina debería estar preocupada por resolver todos esos problemas, para lo cual se la votó en 2019, junto a Alberto Fernández.

Cuando lo consiga, los medios solo hablarán de “pajaritos y flores”, como sabía decir el actor Mario Sánchez.

Entretanto, la responsabilidad de la prensa es describir la realidad. Mostrarle al ciudadano de a pie qué es lo que ocurre a su alrededor.

Por eso somos “medios” de comunicación, porque estamos entre la gente y los hechos. Justo en el medio de uno y otro. Lo explica cualquier manual de periodismo, hasta el más básico.

Dicho sea de paso, ya mismo alguien podría ir acercándole uno a la vicepresidenta. Por si acaso.

Artículos Relacionados

Volver al botón superior