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Un ingeniero tiene la solución para el problema de los caños rotos en Mendoza, pero nadie le da bolilla

Es paradójico: en una provincia donde no hay agua, hay pérdida de ese mismo recurso por doquier. No es ningún hallazgo periodístico, sino que puede verse en diferentes zonas del Gran Mendoza, principalmente en Ciudad.

Parte de esa problemática tiene una sencilla explicación: puntuales caños de Aysam que viven rompiéndose. Con el agravante de que nadie atina a resolver la cuestión de fondo.

Apenas sí hay una pulsión de emparchar lo que está mal. Por eso se vuelve a romper, una y otra vez.

La solución es bien fácil, la describió un ingeniero civil mendocino llamado Mauricio Japaz en una carta que le hizo llega al presidente de Aguas Mendocinas Alejandro Gallego:

El motivo de mi contacto es porque, como vecino del Gran Mendoza y como Ingeniero Civil, no puedo soportar más el ver la ciudad minada de caños rotos.

Suelen decir que no da el presupuesto para arreglar todas las roturas, pero creo que la solución es bastante simple:

Contratar un ingeniero (o más de uno) eficiente e incorruptible.

-Que dicho ingeniero esté en todos y cada uno de los arreglos que se hagan.

-Exigirle a los operarios que hagan el arreglo como corresponde. Más abajo le digo cómo.

-Usar materiales de calidad. Según me dijo un empleado de Aysam, desde hace años los materiales no son de lo mejor. Obviamente esto lo tomo con pinzas.

Respecto del punto 3, según mi punto de vista técnico, el problema no es de materiales ni del arreglo en sí, sino de las actividades complementarias.

Todo ingeniero, arquitecto o constructor que se precie de tal, sabe que cuando se trabaja con una cañería enterrada, sea esta una reparación o la instalación de la misma, se debe colocar debajo de dicha tubería una capa de arena. Luego, se debe cubrir en pequeñas capas (20 a 40cm) que se compactarán manualmente, hasta enrasar con el nivel de calle.

Esto es para que, una vez tapado el pozo, no ceda el terreno por la acción dinámica de los autos y camiones.

Siempre veo que arreglan la avería y luego la topadora tira todo el material de una vez, cayendo sin piedad sobre la cañería.

Obviamente el terreno colocado así nomás se va compactando en forma desordenada, cediendo más de un lado que de otro, doblando las cañerías que toman agua del caño principal. Estas cañerías o la cupla de conexión terminan rompiéndose.

No lo digo yo, lo dicen los profesores de la facultad. Yo solo lo he corroborado en una cañería a escasos metros de mi casa que se ha roto 6 veces. En dos ocasiones me interpuse entre la topadora y el pozo para que no la taparan así. Los obreros se fueron. Un domingo, muy temprano, la taparon.

A los dos meses perdía de nuevo. Lo mismo ha pasado con infinidad de arreglos en todos lados.

Por mes debo hacer 3 a 5 llamados al 0-800 de Aysam avisando de roturas.

A todo esto, otra cosa que veo es que durante la semana no arreglan nada y, sorpresivamente, los lunes veo que las cañerías fueron arregladas.

Dicen las malas lenguas que lo hacen sábado y domingo para cobrar horas extras.

No se si es así, pero en los 100 km que hago por día en auto, no veo ninguna cuadrilla arreglando y, sorpresivamente repito, los lunes se soluciona el problema… por pocos meses.

Todo esto que te cuento viene pasando hace más de 10 años.

Creo que si una cañería se arregla bien, “con todas las de la ley”, el ahorro va a ser abismal. O sea, se arregla una sola vez.

Y no solo ahorramos en presupuesto. En agua también.

Por una cuestión lógica de gravedad, el agua que se filtra hacia abajo es varias veces la que sale a la calle. Y la que sale a la calle es muchísima. Imagínense lo que no vemos.

Mi viejo me decía: “Hay una sola forma de hacer un edificio, más allá de hacerlo de piedra, hormigón, acero, madera o ladrillos. Hay que hacerlo de la forma correcta”.

En comunicación con Diario Mendoza Today, Japaz comentó que no solo le hizo llegar esta misiva al titular de Aysam: “También se lo planteé a Richard Battagion y a todos los anteriores, los que (debido a sus puestos políticos) no me dieron ni bola”.

También reveló algo inquietante: “Sé que hace un tiempo entró en las oficinas de AySaM una persona que puso un conocido empresario constructor de Mendoza, una ‘tomadora de decisiones’. Fue hace 5 o 6 años”.

Ahora se entienden muchas cosas…

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