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Micaela Reina, la niña violada y asesinada cuyo juicio se retoma en Mendoza 13 años después

El ADN positivo, una confesión y un cuerpo flotando en la pileta.

El caso de Micaela Reina fue uno de los más polémicos que se recuerde en la provincia de Mendoza. Después de 13 años, la Justicia ordenó que la madre y quien era entonces su pareja enfrenten un nuevo juicio por la violación y asesinato de la nena de 11 años. Ambos habían sido abueltos en 2014. El único detenido en la causa es el padre biológico de la víctima, pero su defensa asegura que lo encerraron sin pruebas.

El 17 de mayo de 2007 el cuerpo de Micaela fue encontrado en una bodega en ruinas ubicada en calle Sarmiento al 700 de Guaymallén. La víctima flotaba en una pileta abandonada y presentaba signos de haber sido atacado sexualmente.

Unos días antes, en la madrugada del 13 de mayo, Marta Reina había denunciado la desaparición de su hija y había apuntado, con una vehemencia llamativa, contra el padre biológico de Micaela y exmarido suyo, Alejandro Prádenas.

El hombre fue condenado en 2009 a la pena de seis años de prisión por considerarlo culpable del delito de privación ilegítima de la libertad en días anteriores a su muerte pero, un año después, la Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia mendocina anuló ese fallo y elevó la condena del hombre a 15 años de prisión.

“La causa estuvo plagada de errores, no solo policiales sino también judiciales”, dijo a TN.com.ar María Gabriela Massad, una de las abogadas encargada de la defensa de Prádenas, y aseguró: “Los elementos probatorios con los que se lo condenó son absolutamente irrisorios”.

De acuerdo al testimonio de la letrada, no solo Micaela no se encontraba en la casa de su cliente tal y como había denunciado su mamá, sino que su cuerpo fue encontrado después muy lejos de ese lugar. “Todo lo contrario sucede con la sentencia que absolvió a Marta Reina y a su amante, Ramón Duarte”, resaltó Massad.

En ese sentido, la abogada resaltó que en el caso de Reina y de Duarte las pruebas en su contra fueron contundentes y, sin embargo, se encuentran en libertad. “Un testigo, un ADN positivo y hasta la confesión del propio Duarte”, enumeró Massad sobre las evidencias que constan en el expediente.

La letrada recordó que en su declaración ante la Justicia Duarte dijo que “Marta Reina le había entregado a su hija para iniciarla en su sexualidad, en la prostitución” y describió con exactitud la ropa que tenía puesta Micaela cuando eso ocurrió, que resultó ser la misma con la que la encontraron muerta varios días después.

Al testigo al que había hecho referencia era uno de los indigentes que encontró el cuerpo de la víctima, quien ubicó a un hombre de características muy similares a las de Duarte en compañía de la menor en la zona donde fue asesinada. La prueba de material genético que hallaron en las calzas que llevaba Micaela, que coincidía con el ADN de su padrastro, tendría que haber sido el broche que cerrara definitivamente la investigación, pero no fue así. El 10 de noviembre de 2014 la Séptima Cámara del Crimen los absolvió a ambos y el crimen quedó impune.

 

El padre preso intentará demostrar su inocencia

La situación de Prádenas, mientras tanto, sigue en manos de la Corte. El hombre se encuentra detenido desde 2017, aunque la sentencia no está firme y ahora su defensa pidió que se revea su situación.

“El recurso de revisión se presenta cuando la hipótesis que solventó una condena no coincide con la realidad”, explicó por su parte el otro abogado defensor de Prádenas, Ariel Civit, tras lo cual señaló que ahora están “a la espera de una solución razonable” para que, por fin, se haga justicia por el crimen de Micaela.

“Hay un hombre inocente que lleva muchos años encerrado”, remarcó el letrado, y detalló que Prádenas está “sometido a un constante deterioro psicológico y físico” por el estrés que sufre en su situación. “No solamente está enojado, ha cambiado totalmente su forma de ser”, agregó Massad.

 

Un nuevo juicio

En 2020, la Suprema Corte ordenó que Ramón Duarte enfrente nuevamente el juicio por el abuso sexual y asesinato, junto a su expareja y madre de la víctima, Marta Reina. Ambos había sido absueltos en 2014.

A principios de este año, la Justicia había solicitado la detención de Duarte y Reina después de que no los encontraron en sus respectivos domicilios, cuando fueron a notificarlos por la realización del nuevo debate.

La defensa de la mujer aclaró que se encontraba trabajando y que por eso no había tenido contacto con la notificación. Pero la situación de Duarte no fue la misma y durante varios meses no se supo nada sobre él, hasta que hace poco más de una semana, el 29 de junio, se presentó en una sede judicial.

Sin embargo, el imputado fue liberado a las pocas horas. El motivo fue que se puso a disposición de las autoridades y explicó que se había mudado hace algún tiempo a San Luis, por lo que ya no tenía el mismo domicilio y no había recibido la notificación (Fuente TN).

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