Christian SanzPortadaSociedad

Satial, el fraude pseudocientífico que promocionan los famosos para “bajar de peso”

No es uno, ni dos, ni tres: docenas de famosos promocionan un producto que se llama Satial Food, que presume de ser efectivo para bajar de peso.

Su efectividad está probada científicamente”, jura Edith Hermida desde la pantalla de Canal 9 de Buenos Aires, en Bendita TV. Con una liviandad que sorprende.

Lo mismo dice Marcelo Tinelli en la pantalla de Canal 13, en el programa más visto de la televisión argentina, Showmatch. “Los científicos lo recomiendan”, insiste.

Pero ello es falso. Ni sirve para bajar de peso, ni tampoco lo recomienda científico alguno. Apenas sí un actor disfrazado de médico que intenta dar legitimidad al fraude.

Porque Satial es eso: un fraude. Un presunto “bloqueador de hidratos de carbono”, como si tal cosa existiera.

“El componente activo principal es un nutriente especifico y purificado de faseolamina, presente en el extracto de Phaseolus vulgaris, que ha demostrado clínicamente reducir la absorción y digestión del almidón presente en los alimentos hasta en un 75%”, sostiene la publicidad del mismo producto.

Aunque luego relativiza la efectividad: “Cuando se utiliza Satial Food, junto con una dieta adecuada y ejercicio, Satial Food ayuda en el control del peso, permitiendo disfrutar alimentos ricos en carbohidratos”.

O sea… ya no solo hace falta consumir el producto en sí, sino también una dieta y ejercicio. Algo empieza a oler raro en Dinamarca. 

Si a ello se suma que no existe ningún estudio científico que brinde sustento a las presuntas bondades de la faseolamina, el engaño queda al descubierto.

Por caso, uno de los tratados más completos, que resume algunas de las investigaciones al respecto, fue elaborado por el Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas. Se titula “Efectividad y seguridad de la Faseolamina para perder peso”.

Allí, el documento concluye: “En la bibliografía disponible no se han encontrado suficientes estudios en humanos correctamente diseñados que demuestren la eficacia de la faseolamina como suplemento dietético para la pérdida de peso”.

Y advierte: “A pesar de su prometedor potencial como herramienta para el control de peso, no parece prudente aconsejar a la población que ingiera suplementos con faseolamina ya que faltan datos sobre su dosificación óptima, así como su efectividad/seguridad a largo plazo en humanos”.

Nada que agregar. Más claro, echarle agua. Eso sí… sin Satial.